La atención médica y el cuidado de la salud representan una de las áreas de aplicación más atractivas para la IoT. Internet de las Cosas tiene el potencial de dar lugar a muchas aplicaciones médicas tales como la monitorización remota de la salud, programas de acondicionamiento físico, enfermedades crónicas o atención de la tercera edad. El cumplimiento del tratamiento y la medicación en casa vigilado por profesionales de la salud es otra aplicación potencial importante. Por lo tanto, los sensores y dispositivos de diagnóstico y de imágenes médicas pueden ser vistos como dispositivos inteligentes u objetos que constituyen una parte fundamental de IoT. Se espera que los servicios de salud basados en Internet de las Cosas puedan reducir costes, aumentar la calidad de vida, y mejorar la experiencia del usuario. Desde la perspectiva de los proveedores de salud, IoT tiene el potencial de reducir el tiempo de inactividad del dispositivo a través de la provisión a distancia. Además, la IO puede identificar correctamente los tiempos óptimos para la reposición de suministros en dispositivos para su funcionamiento correcto y continuo. Además, prevé la programación eficaz de los recursos limitados, garantizando su mejor uso y servicio de más pacientes.
Otros usos prometedores de Internet de las Cosas en el terreno de la Salud interesan al tratamiento de enfermedades crónicas, el diagnóstico precoz, el seguimiento en tiempo real, y las emergencias médicas. Incluso el tratamiento del Big Data generado puede ayudar a la prevención y la investigación.
El papel de los dispositivos IoT en la Salud
La tecnología M2M o Internet de las Cosas convierte cualquier objeto en un dispositivo capaz de aportar soluciones. Por ejemplo, se plantean envases farmacéuticos inteligentes (iMedPack) que no son más que un dispositivo IoT que gestiona el problema del mal uso de medicamentos, garantizando así el cumplimiento farmacéutico. La caja de medicinas inteligente (iMedBox) se considera así mismo una nexo con una variedad de sensores diferentes e interfaces de los múltiples estándares inalámbricos necesarios. Todos ellos, conectados a la nube de salud-IO, una red heterogénea (HetNet) que permitirá el diagnóstico clínico y otros análisis.
La atención personalizada gracias a IoT
El rol de todas las actividades y servicios médicos atendidos por personas es un factor fundamental en el diseño de soluciones IoT médicas. Es necesario tener en cuenta todo el proceso: La prevención o diagnosis, el tratamiento, y el procesamiento posterior de la información. La adecuación de estos servicios a la nube y la interconexión entre todos ellos será de vital importancia.
La experiencia del paciente con IoT
Pero cuando hablamos de salud, lo principal es el valor que representa para los paciente el empleo de tecnologías, en este caso Internet de las Cosas. Pare entender la importancia en la mejora de la experiencia como paciente y su calidad de vida, podemos fijarnos en el caso de los usuarios del exoesqueleto EksoGT presentado en el pasado MWC 2017. En este caso, el usuario como tal es doble, por un lado el fisioterapeuta que ha de supervisar un proceso de recuperación y por otro el paciente. En ambos casos la utilidad de la conexión IoT del equipo está demostrada. Eva Barquín, fisioterapeuta especialista en Ekso GT nos explica su experiencia profesional:
«El exoesqueleto biónico sirve para la rehabilitación de la marcha a personas que han perdido la fuerza en los miembros inferiores o tienen parálisis total en los miembros inferiores debido a una patología neurológica. Si mi paciente no tiene fuerza muscular voy a programar el dispositivo de tal forma que él lo haga todo. Si en cambio, hay una fuerza residual, puedo programar el dispositivo de tal manera que se adapte a la fuerza que tiene mi paciente y solamente le de eso que necesita. Al final, se está mejorando la calidad de vida de nuestros pacientes.»
Desde el punto de vista del usuario final, la experiencia es aún más satisfactoria, y así nos lo cuenta Berta Legido, paciente:
Me ha aportado muchísimas cosas. He aumentado el tono muscular, mejora mi circulación sanguínea y sobre todo mejora mi humor. Además, el tema ahora con la utilidad de Vodafone, que pueda transmitir esos datos a la nube para luego a nivel técnico y a nivel clínico se puedan estudiar los casos, se pueda ver tus parámetros, cómo caminas, cómo das el paso, qué músculo estás mejorando qué esfuerzo estás haciendo… todo eso es positivo.
Nuestro objetivo es construir una sociedad centrada en el progreso socioeconómico. Creemos que la tecnología y la conectividad pueden ayudar a mejorar la vida de millones de personas y empresas. Tenemos el compromiso de hacerlo reduciendo nuestro impacto ambiental y construyendo una sociedad digital inclusiva que respeta nuestro planeta.
En 2026, hablar de cohesión territorial sin mencionar la conectividad carece de sentido. La combinación del 5G en la banda de 700MHz y las soluciones FWA (Fixed Wireless Access) constituyen una de las herramientas más potentes de las que disponen las administraciones públicas para acercar los servicios digitales avanzados a la llamada España vaciada.
¿Por qué? Porque la extensión de la cobertura 5G en frecuencias bajas hace posible que el FWA llegue a núcleos de población donde la fibra nunca sería rentable o resultaría inviable por la orografía. Este avance tecnológico permite a ayuntamientos, diputaciones y comunidades autónomas gestionar ubicaciones dispersas como si estuvieran junto al edificio consistorial, gracias a una infraestructura de red fija y móvil robusta como la que ofrece Vodafone Empresas.
Las políticas públicas de digitalización llevan tiempo impulsando esta transición, financiando el despliegue del 5G y llevando fibra únicamente hasta las torres de telecomunicaciones, mientras que el acceso final al ciudadano se resuelve con FWA.
El Retail Forum 2026 ha dejado una conclusión inequívoca que pocos hoy ponen en duda cuando hablamos del sector, y es que más allá de la convergencia entre físico y digital (el llamado Phygital), la tienda física ya no es solo un punto de venta, sino un auténtico nodo de generación y procesamiento de datos. La evolución hacia la “tienda inteligente en el retail moderno”, mediante todo tipo de dispositivos IoT y aplicaciones de IA, se acelera gracias a tecnologías como sensores de movimiento, cámaras de visión artificial o probadores conectados.
La administración digital ya no es una opción de futuro. Es un requisito legal establecido en el Real Decreto 203/2021 que exige que la relación entre la ciudadanía y el sector público se realice por medios electrónicos.
Por tanto, la cuestión ya no es “si” digitalizar, sino “cómo” hacerlo con garantías, seguridad y continuidad del servicio.
Y para ello, es importante que los empleados públicos cuenten un puesto de trabajo digital realmente híbrido. Gracias a la combinación de redes 5G y soluciones SD-WAN, los funcionarios pueden trabajar desde su sede, desde su domicilio o desde cualquier otro lugar con las mismas herramientas, las mismas aplicaciones y el mismo nivel de servicio.
Así, la red deja de ser una limitación y se convierte en un habilitador de la administración digital.
El sector sanitario se ha convertido en uno de los principales objetivos del cibercrimen. Tecnologías como la cirugía robótica o el uso de la Inteligencia Artificial para el diagnóstico temprano han salvado vidas, pero también han provocado un aumento de la superficie de ataque que los ciberdelincuentes aprovechan para acceder a lo más valioso: los datos clínicos de los pacientes.
La ciberresiliencia sanitaria se consolida como la única estrategia viable que garantiza el cuidado de los pacientes aunque se produzcan ciberamenazas. El objetivo no es sólo prevenir estos ataques, sino asegurar que la infraestructura hospitalaria siga operando incluso cuando suceden.
El concepto de Gemelo Digital, conocido globalmente como Digital Twins, está emergiendo como una de las tecnologías más transformadoras para todos los sectores, desde la industria, la logística o la energía, a los servicios públicos, la ciberseguridad y las infraestructuras críticas. Un Gemelo Digital es, esencialmente, una réplica virtual dinámica de un activo físico, proceso o sistema completo. Pero no se trata simplemente de un modelo 3D o una simulación avanzada. Lo que lo convierte en una herramienta estratégica es su capacidad de alimentarse continuamente con datos del mundo real, permitiendo observar, analizar y optimizar operaciones en tiempo real.
Esta réplica exacta de un sistema completo es mucho más que un simple back up, o copia de respaldo con la que restaurar un incidente concreto, como un ciberataque. Es todo un banco de pruebas a modo de sandbox en el que se ejecutan simulaciones de todo tipo, desde modelos A/B hasta pruebas de resiliencia frente a ciberataques.
Esta capacidad de anticipación convierte al gemelo digital en una ventaja competitiva clave, ya que permite tomar mejores decisiones basadas en datos vivos que reflejan el comportamiento real del sistema.
En situaciones de emergencia, cada segundo cuenta. Desde el año 2023, España cuenta con un sistema de alertas a la población en tiempo real que informa a los ciudadanos de emergencias graves como incendios, inundaciones, accidentes químicos o fenómenos meteorológicos extremos. Conocido como ES-Alert, este servicio integrado en el Sistema Nacional de Protección Civil, supone un gran avance en la forma en la que las administraciones públicas gestionan la comunicación en situaciones de crisis como las incidencias climatológicas graves.
La digitalización del sistema sanitario europeo está entrando en una nueva fase. El ENDS (Espacio Nacional de Datos de Salud) es la infraestructura que permitirá compartir datos clínicos en España de forma segura e interoperable. En este contexto, el ENDS se posiciona como uno de los pilares clave de esta transformación en España al configurar un ecosistema de datos sanitarios interoperable que integra y protege la información clínica de los ciudadanos.
El ENDS nace como un ecosistema de datos sanitarios interoperable que permitirá a hospitales, centros de salud y profesionales médicos acceder a información clínica relevante con independencia de la comunidad autónoma donde se haya generado. Su despliegue definitivo está previsto para 2026 como parte de la Estrategia de Salud Digital impulsada por el Gobierno español y alineada con las iniciativas europeas de datos sanitarios.
El objetivo es romper las barreras históricas entre sistemas regionales de salud, mejorar la continuidad asistencial y preparar la infraestructura sanitaria para una nueva generación de servicios digitales basados en datos.
Más que una simple base de datos, el ENDS aspira a convertirse en el tejido digital que conecte el sistema sanitario español con el futuro Espacio Europeo de Datos de Salud permitiendo que la información médica acompañe al ciudadano allí donde se encuentre.
Aunque existen numerosas iniciativas para frenar la despoblación en las zonas rurales, pocas tendrán éxito si estos territorios no disponen de una conexión a internet rural de alta velocidad que impulse su revitalización y los convierta en lugares más atractivos para residentes y empresas.
Garantizar internet en zonas rurales no es solo mejorar un servicio, sino asegurar una infraestructura estratégica para la cohesión territorial y el desarrollo económico sostenible.
La digitalización, impulsada por la conectividad y la adopción acelerada de la inteligencia artificial en los procesos urbanos, ha transformado todos los sectores de actividad y ha situado a las Smart Cities o ciudades inteligentes como uno de los ejes estratégicos para el desarrollo económico, social y medioambiental.
Para los actores que participan en este proceso, administraciones públicas, instituciones y empresas que diseñan soluciones para la ciudad, el reto ya no es únicamente tecnológico. Es, sobre todo, un desafío estratégico y de gobernanza: cómo gestionar el activo más valioso de la ciudad —los datos— de forma ética, segura y orientada al bien común. En este contexto, la gobernanza de datos se consolida como el factor clave para generar confianza pública y garantizar la sostenibilidad y la eficiencia de los proyectos urbanos inteligentes.
La administración pública es uno de los objetivos más prominentes y recurrentes de los ciberataques, por encima incluso de sectores tradicionalmente considerados más vulnerables como la banca o el transporte.
Que estos incidentes afecten a organismos clave implica un riesgo directo para la continuidad de servicios esenciales y para la estabilidad institucional. Esta realidad queda reflejada en el informe “Enisa Threat Landscape 2025” de la Agencia de Ciberseguridad de la Unión Europea (Enisa).
La automatización de los procesos más repetitivos, conocida como RPA por sus siglas en inglés (Robotic Process Automation) representa una oportunidad única para modelos operativos como el de las entidades bancarias, para que puedan liberar recursos, garantizar cumplimientos normativos y mitigar riesgos en operaciones críticas. Pero, seguramente lo más importante es que podría permitir que los equipos humanos se centren en tareas de mayor valor añadido, es decir, las relaciones humanas o la toma de decisiones estratégicas.
El proceso de transformación digital en las Fuerzas Armadas españolas no es una simple actualización tecnológica, sino que se trata de una revolución estratégica. Hoy no hay sector o aspecto de la sociedad y el mundo en el que vivimos que no esté siendo transformado por la digitalización de los procesos y, en términos de defensa, esto da lugar a un entorno caracterizado por amenazas híbridas, ciberataques y conflictos de alta intensidad. Con este escenario, la defensa nacional ha dejado de depender solo del armamento físico para apoyarse en infraestructuras digitales, redes seguras e inteligencia artificial. Lo estamos viendo en conflictos recientes, en la misma Europa, donde el uso de drones o las comunicaciones vía satélite sobre el terreno físico conviven con ciberataques a instalaciones críticas, interferencias en los sistemas de navegación y desinformación.
Para enfrentarse a esas nuevas amenazas, España ha apostado por una digitalización soberana y por el fortalecimiento de su tejido tecnológico nacional a través del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa 2025. Con una inversión de más de 10.471 millones de euros, se busca garantizar su autonomía operativa y reforzar sus capacidades en comunicaciones, ciberseguridad y tecnología avanzada, a la altura de sus socios europeos y de la OTAN. Al mismo tiempo, se contempla y pone en valor la implicación de la industria de telecomunicaciones y sus aportaciones a estas capacidades defensivas que, además, tendrán también utilidad en otras aplicaciones de uso civil.
En la España rural, donde la dispersión geográfica y la falta de recursos sanitarios pueden limitar la atención, la telemedicina puede garantizar la equidad.
No se trata solo de dar respuesta a las personas mayores que viven en pequeños pueblos, sino también de ofrecer soluciones accesibles para personas en situación de dependencia y pacientes con patologías crónicas que requieren un seguimiento continuo. La teleconsulta médica y la atención médica online aportan proximidad y confianza cuando los desplazamientos al centro de salud o al hospital suponen un obstáculo real en la vida diaria.