El papel de las Administraciones Públicas en el Plan España Puede
Por Editorial Vodafone Business
Llevamos un año oyendo hablar sobre las ayudas que proporcionará Europa al Gobierno y de qué manera lo hará. Finalmente, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha dado el visto bueno al proyecto que presentó el Ejecutivo. Con un enfoque que potencia iniciativas de sostenibilidad y digitalización, este proyecto tiene como objetivo ayudar a los diferentes grupos que se han visto afectados por la pandemia, entre ellos las Administraciones Públicas. A continuación, detallamos todo lo que se sabe al respecto.
Estas últimas tienen un papel muy importante, ya que uno de los objetivos del proyecto es la modernización de las mismas, dado que su papel es fundamental para el buen funcionamiento de la economía del país. Asimismo, este proceso de modernización establece la digitalización de los procesos en las Administraciones Públicas como uno de sus pilares. En el Plan España Digital 2025 también es un sector que aportará unos 20.000 millones de euros de inversión.
El documento presentado ante la Comisión Europea se divide en 30 componentes que comprenden la consecución de cuatro objetivos globales: transición ecológica, transformación digital, cohesión social y territorial y la igualdad de género. El componente número once hace referencia a `Una Administración del siglo XXI´. Para cumplir los objetivos establecidos, el Gobierno destinará 4.315 millones de euros a las Administraciones Públicas, a fin de que se ejecuten las directrices que forman parte del proyecto para su modernización.
A continuación, detallamos los objetivos que pretende abordar el Ejecutivo para cumplir lo prometido a la Unión Europea en el Plan de Recuperación.
Principales retos del componente 11:
Uno de los motivos por los que la modernización de la Administración Pública forma parte importante del Plan de Recuperación, es que esta nueva etapa automatizará los procesos de manera que la relación entre Administración y ciudadanía y empresas mejore sustancialmente de cara a satisfacer las exigencias de la población respecto a los servicios públicos.
Digitalización de la Administración y procesos
El Plan asegura que, a lo largo de los últimos años, los servicios públicos ya habían experimentado un cambio tecnológico que trascendió en los costes unitarios y en los plazos de tramitación de las Administraciones. A través de la digitalización del trabajo el Gobierno quiere liberar de tareas de bajo valor añadido a los empleados públicos y que este tiempo se aproveche en el desarrollo de funciones más competitivas y que aporten más mérito al trabajo; y mejorar la cooperación entre diferentes oficinas de la Administración.
¿Qué acciones concretas se ejecutarán?
El primer objetivo comprende una serie de iniciativas para cumplirlo, destacando:
Servicios digitales: mejorar la calidad de los servicios públicos a través de la digitalización con el fin de que sean eficientes, seguros, fiables y personalizados.
Administración guiada por datos: como resultado de un estudio exhaustivo de los datos que poseen lo servicios públicos, el Ejecutivo pretende desarrollar iniciativas realistas para adaptar sus políticas a la realidad social y económica del país.
Democratización y universalización del acceso a las tecnologías: con el fin de crear infraestructuras comunes que permitan que todos los trabajadores tengan acceso a las tecnologías instaladas.
Modernización integrada del funcionamiento: con el teletrabajo y la cooperación territorial como protagonistas, pretenden dar un salto cualitativo en la atención ciudadana y en el éxito de las políticas públicas.
Plan de transición energética en la Administración General del Estado
Desde 2012 España ha abordado múltiples proyectos a favor de la eficiencia energética. Por ejemplo, los edificios nuevos de la Administración contemplan un consumo de energía nulo desde 2018. De esta manera, el segundo objetivo que quiere cumplir el Ejecutivo es una reducción de las demandas energéticas por parte del parque inmobiliario. Implementar el uso de tecnologías de eficiencia energética, el autoconsumo y las energías renovables, serán algunas de las claves de este punto. Asimismo, el Plan también contempla renovar la flota de vehículos hacia un transporte más descarbonizado y con un menor consumo de energía.
Además, gracias a la implantación de procesos energéticos responsables, quieren dar una visión de compromiso con el ecosistema, que sensibilice a la población. También quieren alcanzar un ahorro de costes que destinarán a políticas públicas.
¿Qué acciones concretas se ejecutarán?
Ahorro y eficiencia energética: concretamente, en este punto el Ejecutivo quiere aumentar el número de edificios con alta calificación energética.
Energías renovables: con el fin de sustituir el combustible fósil por energías renovables.
Movilidad sostenible: contempla la renovación del parque público de vehículos por nuevos de cero emisiones, así como la implantación de puntos de recargas eléctricas.
Reforma de las Administraciones Públicas
La implementación de nuevos sistemas tecnológicos y digitalizados debe estar acompañada de una mejora en los procesos internos de la Administración Pública, de tal manera que concluya en una mejor gestión de los recursos y del tiempo de trabajo.
¿Qué acciones concretas se ejecutarán?
Respecto a este objeto el Gobierno quiere realizar una serie de reformas en las siguientes materias:
Gestión administrativa y financiera: este punto tiene como finalidad realizar un reporte y seguimiento de las actuaciones administrativas y financieras incluidas en el Plan de Recuperación ante instancias nacionales y europeas.
Empleo público: la temporalidad del empleo público es uno de los asuntos que más preocupa al Gobierno en este ámbito. Para ello, instalarán plataformas digitales que favorezcan los procesos de selección y la gestión de los recursos humanos, que beneficie la atracción y retención del talento, el relevo intergeneracional y la igualdad entre hombres y mujeres.
Marco de contratación pública: para ello, pondrán en marcha el plan llamado `Estrategia Nacional de Contratación Pública´ para mejorar los procesos de contratación.
Marco de relaciones interadministrativas: fomentando la participación entre departamentos ministeriales y la coordinación interterritorial, con el fin de fortalecer el sistema.
Evaluación de políticas públicas: a través de la creación de un organismo público de Evaluación de Políticas Públicas se reforzará el sistema de evaluación de la norma reguladora.
Gobernanza económica: gracias iniciativas puestas en marcha por la Administración, se fomentará el progreso económico y social.
Nuestro objetivo es construir una sociedad centrada en el progreso socioeconómico. Creemos que la tecnología y la conectividad pueden ayudar a mejorar la vida de millones de personas y empresas. Tenemos el compromiso de hacerlo reduciendo nuestro impacto ambiental y construyendo una sociedad digital inclusiva que respeta nuestro planeta.
El agua es una infraestructura crítica esencial para la estabilidad económica, social y medioambiental. Su gestión no solo garantiza el consumo humano, sino también el funcionamiento de sectores estratégicos como la industria, la producción de alimentos, el turismo o la generación de energía. En un contexto marcado por el cambio climático, la presión sobre los recursos hídricos y la creciente digitalización de los servicios públicos, garantizar su disponibilidad y seguridad es un reto de primer orden.
Las amenazas que afectan al ciclo integral del agua son múltiples y cada vez más complejas. A los riesgos geopolíticos y medioambientales derivados de fenómenos extremos, como sequías e inundaciones, se suma un nuevo vector crítico: la exposición de las infraestructuras hídricas a las ciberamenazas. La digitalización del ciclo del agua, que es imprescindible para mejorar la eficiencia, la sostenibilidad y la toma de decisiones, también amplía la superficie de ataque de unos sistemas cuya continuidad es vital para la salud pública y la actividad económica.
En España, el agua se considera un recurso de primer orden, gestionado como bien público en un 97% y vital ante el cambio climático. Con una inversión prevista de más de 22.844 millones de euros hasta 2027 a través de los Planes Hidrológicos de Tercer Ciclo y otros planes del Gobierno liderados por el MITECO, se refleja la apuesta por modernizar las infraestructuras, reforzar la resiliencia frente al cambio climático y avanzar hacia una gestión más inteligente, segura y basada en datos. En este nuevo escenario, la protección digital del ciclo del agua es una condición imprescindible para garantizar su sostenibilidad a largo plazo.
La transformación digital del entorno corporativo y urbano está redefiniendo la forma en que concebimos y gestionamos los activos inmobiliarios. Los edificios inteligentes se posicionan como una palanca estratégica para reducir costes, optimizar recursos y avanzar hacia modelos de sostenibilidad medibles.
Los smart buildings representan una evolución estructural en la gestión de infraestructuras. Gracias a la integración de IoT, analítica avanzada y plataformas centralizadas de control, las organizaciones pueden convertir sus inmuebles en entornos conectados capaces de tomar decisiones basadas en datos en tiempo real.
Para directivos, responsables de operaciones y especialistas en facility management, la adopción de edificios smart es una decisión clave para mejorar la rentabilidad y cumplir con los crecientes estándares regulatorios y ambientales, especialmente en organizaciones con carteras inmobiliarias complejas y múltiples sedes operativas.
El Mobile World Congress (MWC) de Barcelona 2026 no es solo una fecha en el calendario, aunque no haya directivo o profesional interesado en las cuestiones IT que no la tenga marcada. Se trata del barómetro que define hacia dónde se dirige la economía global, tan ligada a la tecnología, que ya no se entiende ninguna actividad o industria que no esté definida por ella.
Para Vodafone España, la edición MWC 2026 adquiere una dimensión aún más especial al celebrar el 20º aniversario en Barcelona, cita a la que siempre hemos acudido en los más de 25 años de nuestra presencia en España. Una presencia que materializa ideas que se transforman en acuerdos y pone en valor la tecnología por su impacto en los negocios y las personas. Precisamente por ese renovado compromiso con las personas que están detrás de cada negocio u organización, te invitamos a visitarnos en nuestro stand y compartir espacio y tiempo con nosotros.
El ransomware se ha consolidado como una de las principales amenazas para el sector retail, influyendo de manera directa en la gestión de los incidentes y en la toma de decisiones tras un ataque. Una proporción relevante de las organizaciones del sector que sufren cifrado de datos opta por el pago del rescate con el objetivo de restablecer su operativa.
Esta situación refleja la especial vulnerabilidad de un sector cuya actividad depende de la continuidad de los sistemas de venta, pago y atención al cliente, así como de la confianza del consumidor. Cualquier interrupción de estos servicios tiene un impacto inmediato en los ingresos y puede afectar de forma significativa a la reputación de la organización.
Ante este escenario, resulta esencial adoptar un enfoque preventivo basado en el análisis de las vulnerabilidades del entorno digital y en un conocimiento preciso de las ciberamenazas. Contar con un diagnóstico claro permite anticiparse a los ataques y gestionar los incidentes de forma más eficaz, reduciendo la dependencia de decisiones reactivas y evitando ceder al chantaje.
Tras el tsunami provocado por la irrupción masiva de los Modelos de Lenguaje LLM, la Inteligencia Artificial ha dejado de ser una tecnología experimental para convertirse en una herramienta cotidiana en muchas organizaciones. Sin embargo, estamos asistiendo ahora a un nuevo salto evolutivo que va un paso más allá del apoyo puntual a las personas: la IA Agéntica.
A diferencia de las soluciones tradicionales de automatización o de las herramientas que se limitan a generar respuestas o recomendaciones, la IA agéntica introduce sistemas autónomos capaces de tomar decisiones y ejecutar tareas complejas de principio a fin. Esto permite reducir de forma significativa la dependencia de procesos manuales, optimizar operaciones críticas y liberar recursos para actividades de mayor valor estratégico. En este artículo te proponemos una hoja de ruta práctica para entender qué es la IA Agéntica y cómo empezar a integrarla de forma ordenada y segura en tu empresa.
El proceso de digitalización que están abordando las Administraciones Públicas avanza a gran velocidad, pero también lo hace la sofisticación de los ciberataques y el endurecimiento del marco normativo europeo. En este contexto, la identidad digital centralizada se consolida como una pieza fundamental para que las administraciones y organismos públicos puedan cumplir con las exigencias de la Directiva NIS2 y reforzar tanto sus procesos como la confianza ciudadana en los servicios electrónicos que prestan.
Vivimos un momento apasionante lleno de oportunidades marcadas por numerosos factores tanto sociales como económicos y hasta políticos. La transformación de los modelos de negocio y la creación de otros nuevos que impulsa la Digitalización convive, sin que a veces sepamos muy bien cuál es la causa y cuál el efecto, con una sucesión de acontecimientos que nos ponen a prueba cada día: desde la adaptación a nuevas demandas y competencias, hasta la capacidad de resiliencia y robustez de nuestra operativa, convertida ya en una red crítica. Y a todos esos retos propios del puro mercado, sumamos la obligada adaptación a las normativas y marcos regulatorios que, desde las autoridades propias y supranacionales, lanzan para tratar de contener todo ese entorno disruptivo que ha dejado atrás la volatilidad y la incertidumbre para convertirse directamente en imprevisible y a veces, incomprensible.
Sin duda, la velocidad de innovación y la capacidad de respuesta ya no son meras opciones para los más aventureros, sino imperativos de supervivencia en un mercado que es exigente por los cuatro costados. Aunque, reconozcámoslo, a veces puede darnos vértigo enfrentarnos a esos cambios.
Por poner un ejemplo reciente de cómo la tecnología transforma las exigencias y al mismo tiempo nos ofrece la solución, el reto de los próximos meses será evolucionar la atención al cliente en una palanca de competitividad estratégica que cubra al mismo tiempo las expectativas de los clientes y las exigencias de las administraciones. Me refiero a la nueva Ley de Atención al Cliente, que obliga a las empresas a responder a sus clientes en un tiempo máximo de 3 minutos y redefine las reglas del juego.
Los departamentos de marketing ya nos habían avisado de que el consumidor de hoy demandaba, mejor dicho, exigía, una atención directa, personalizada y en tiempo real acostumbrado al uso de nuevos canales, como las redes sociales o las apps de mensajería. Pensar que podíamos dejar en espera sus cuestiones, que para ellos ya son casi siempre urgentes, podía ser una opción para quien no pudiera o quisiera ser especialmente competitivo. Pero, como dije al principio, ya no es una opción. La disponibilidad y la inmediatez ya no son solo ventajas competitivas, sino una exigencia legal de obligado cumplimiento. En este escenario, las estructuras tradicionales de atención humana resultan, en muchos casos, insuficientes para garantizar la escalabilidad necesaria sin comprometer la rentabilidad.
Aquí es donde los agentes de Inteligencia Artificial aplicados a la voz se vuelven fundamentales. Gracias a los modelos de lenguaje (LLM), la IA está aprendiendo a entender el lenguaje humano de forma normativa, captando acentos, entonaciones e incluso jergas. Esta capacidad permite desplegar sistemas de atención que no solo son rápidos, sino que operan de forma natural, permitiendo que la tecnología sea un facilitador de la comunicación. Al integrar estos agentes en la atención telefónica, las empresas pueden eficientar sus procesos, resolviendo consultas recurrentes de forma autónoma y liberando al talento humano para tareas de mayor valor añadido.
Sin embargo, la IA por sí sola no es una solución completa ya que la propia normativa obliga a que las empresas atiendan a las personas con personas. El uso de bots no es ya una alternativa real en muchos casos y es cuando la tecnología “de toda la vida”, como es la telefonía de voz, debe también adaptarse a los nuevos tiempos en los que tiene dos retos importantes: combinarse con los datos y mantener las ventajas de la movilidad y deslocalización del trabajo. Para dar respuesta a ambos retos vamos a ver cómo soluciones de las que somos pioneros y líderes desde hace 20 años en Vodafone, como la Centralita Virtual One Net y la conectividad avanzada, permiten rediseñar los flujos de atención para que sean verdaderamente multicanal.
El tercero de los factores que serán importantes en los próximos meses es, en realidad, el que habilita los anteriores. La robustez de la propia red y su capacidad de resiliencia ante un entorno digital donde las vulnerabilidades y los riesgos en la rotura de cadenas de producción, suministro, logística o venta proceden tanto de fenómenos naturales, como la pasada DANA, de cuestiones complejas, como el gran apagón, o el aumento de la ciberdelincuencia o las amenazas geoestratégicas.
Todas estas cuestiones requieren una visión estratégica de la red, tanto en la labor preventiva como en la responsiva. Para lo primero, Vodafone ha sido reconocida como la red que mejor soportó los efectos del citado apagón por tiempo de mantenimiento del servicio y rapidez en la restitución y seguimos trabajando para que sea aún más robusta en caso de que vuelva a ocurrir. Para lo segundo, hemos creado una unidad especializada en ciberseguridad con una red federada de SOC que no solo vela por nuestros clientes sino que colabora con las instituciones oficiales y la ciberdefensa nacional. También aquí, el uso de la IA será clave en avanzar en la transformación en la que estamos inmersos.
Todos los retos y soluciones que he ido planteando hasta ahora no tendrían mucho sentido si no fuera para trasladarlos a nuestros clientes. La complejidad de estos desafíos hace que el modelo de proveedor tradicional esté obsoleto. Ahora, la clave del éxito radica en la colaboración estrecha y la cocreación con socios tecnológicos que actúen como asesores estratégicos. No se trata solo de comprar tecnología, sino de construir juntos soluciones que aporten resiliencia y mejora continua.
Una visión que, no por casualidad, es la que nos mueve desde hace 25 años cuando aterrizamos en el mercado y gracias a la cual, estamos orgullosos de haber acompañado a empresas y administraciones públicas a transformarse y transformarnos como país.
En los próximos meses, se ampliará la brecha entre las empresas que ven la tecnología como un gasto y aquellas que entendemos que cuestiones como los agentes de IA de voz, la red inteligente y la multicanalidad son los pilares de una organización eficiente, segura y, sobre todo, centrada en el cliente. Una cosa tengo clara: La transformación constante es la nueva forma de entender los negocios, y hacerlo en solitario hace el camino más lento y difícil. Si quieres que te acompañemos, cuenta con nosotros.
Cuando pensamos en el uso de Inteligencia Artificial en el ámbito de la salud, inmediatamente nos viene a la cabeza el último avance en detección temprana, la aceleración de cualquier investigación sobre las causas de una patología o en el desarrollo de un fármaco en tiempo récord. Esta es, sin duda, la parte más visible de la IA sanitaria y la que llega como eslabón final de la cadena al ciudadano.
Sin embargo, las ventajas de los algoritmos y la automatización que permiten los sistemas de IA van mucho más allá, ya están transformando profundamente la forma en que entendemos el cuidado de la salud y los procedimientos de atención sanitaria, tanto públicos como privados. El verdadero impacto de la Inteligencia Artificial no se mide solo en avances clínicos, sino en su capacidad para rediseñar todo el sistema sanitario y hacerlo más sostenible, eficiente y equitativo.
A continuación, analizamos cómo está impactando según los diferentes grupos de interés implicados: pacientes, sanitarios, industria y administraciones públicas.
El uso de canales directos de comunicación con clientes y usuarios es una de las estrategias de marketing y CRM más eficaces, precisamente por la cercanía y la inmediatez que permiten establecer. Bien integrados dentro de una estrategia omnicanal, su impacto está ampliamente demostrado gracias a su capacidad de segmentación, personalización y oportunidad.
Con la llegada de la nueva generación de mensajes RCS (Rich Communication Services), que comenzó como exclusivo de Android y que ya está disponible para iOS, hay dos principales: la mejora en capacidades multimedia e interactividad, y un modelo de seguridad reforzado.
En un mundo digital marcado por la saturación de impactos y el aumento constante de las amenazas, la confianza se ha convertido en un factor decisivo en la relación entre empresas y clientes. Y los canales tradicionales de mensajería ya no son suficientes para responder a consumidores que exigen seguridad, inmediatez y experiencias fluidas.
En el marco de la Estrategia Digital Europea, las instituciones públicas juegan un papel fundamental como catalizadores de la infraestructura digital, la interoperabilidad y la seguridad jurídica. La digitalización de las administraciones no solo mejora la relación con la ciudadanía, sino que define la capacidad del sector público para ofrecer servicios más eficientes, coordinados y alineados con los estándares europeos.
Para evaluar este avance de forma homogénea en todos los Estados miembros, la Comisión Europea publica anualmente las Fichas Técnicas de la Administración Pública Digital o APD. Estos documentos son informes técnicos de diagnóstico que permiten conocer el grado de madurez digital de cada país y entender cómo evolucionan aspectos esenciales como la gobernanza electrónica, la interoperabilidad o los servicios digitales.
Desde la pandemia, las empresas han adoptado modelos de trabajo híbrido que integran la flexibilidad del teletrabajo con la colaboración presencial para optimizar la productividad y la cohesión del equipo.
Sin embargo, esta nueva realidad ha traído consigo un gran reto: proteger la información y las conexiones cuando los empleados trabajan desde cualquier lugar. Es aquí donde entra en juego Zero Trust, un enfoque que se posiciona como la respuesta más eficaz para garantizar la seguridad en un entorno cada vez más distribuido y dinámico.
Hasta hace poco, pensar en una infraestructura crítica cuya continuidad operativa fuera vital se limitaba a entornos como la defensa, la sanidad o los suministros básicos de servicios esenciales como la energía o el agua. Estos ámbitos se asociaban tradicionalmente a la prestación de servicios imprescindibles para la sociedad, con altos niveles de exigencia en términos de disponibilidad y seguridad.
Sin embargo, en un entorno empresarial y tecnológico cada vez más digitalizado, las redes críticas han ampliado su alcance para incluir a las infraestructuras de telecomunicaciones y los servicios digitales esenciales para la operativa de empresas, organizaciones y administraciones públicas. Hoy, estas redes se han convertido en pilares fundamentales de la continuidad del negocio y de la provisión de servicios básicos a la sociedad.
Su disponibilidad, integridad y resiliencia se han convertido en uno de los objetivos preferidos de los ciberataques, y acontecimientos recientes, como los vividos con la DANA o el gran apagón, demuestran que ya no se trata solo de un activo estratégico, sino de una necesidad operativa y, cada vez más, regulatoria. En un contexto en el que cualquier interrupción puede tener un impacto económico, social y reputacional severo, la red de telecomunicaciones es en sí misma una infraestructura crítica que soporta a muchas otras igualmente esenciales. Veamos con más detalle sus principales retos y oportunidades.
La digitalización ha convertido la conectividad en un pilar crítico de la operatividad empresarial, y cualquier interrupción en el servicio de red puede traducirse en impactos económicos, operativos y reputacionales significativos. Un fallo en la red puede producirse por muchas razones y algunas de ellas son imposibles de prever o evitar, especialmente cuando responden a factores externos al operador.
Así quedó demostrado recientemente con episodios como el apagón eléctrico en la Península Ibérica o la DANA, dos dos situaciones excepcionales que pusieron a prueba la capacidad de respuesta de organizaciones y servicios esenciales. Estos acontecimientos dejaron una lección clara: toda medida de precaución es poca, y han situado la resiliencia operativa como uno de los grandes objetivos estratégicos para 2026.
Pero, ¿cómo se construye esa resiliencia? Imagina que tus telecomunicaciones y tu entorno digital contaran con un sistema similar al de las luces de emergencia de un edificio de oficinas: una solución que permanece en segundo plano sin generar apenas consumo ni interferencias, pero que se activa automáticamente cuando falla el suministro principal, garantizando que la actividad y la seguridad no se vean interrumpidas ni un segundo. Del mismo modo que se instalan estos sistemas de respaldo en oficinas o entornos industriales, hoy es posible garantizar la conectividad móvil incluso cuando la red principal falla. Eso es Always On de Vodafone.