El método de innovación FORTH —que significa ADELANTE— liderado por Gijs van Wulfen, promete duplicar la eficacia de los procesos de innovación. Según sus promotores es utilizado por 50 organizaciones que van desde grandes organizaciones como 3M y el ACNUR a empresas de tamaño medio como Eska o Bruil. Esta metodología se aplica indistintamente en empresas de servicios, organizaciones industriales, gobiernos y organizaciones no gubernamentales a través de lo que llaman «Facilitadores Internos».
Poner en marcha procesos de innovación es sus organizaciones es para la mayoría un difícil reto. Los estudios muestran que sólo una cuarta parte de quienes lo intentan son eficaces y es posible reconocer algunos de los obstáculos a los que se enfrentan:
Mentalidad y reglas de corto plazo
Caos y desorganización en el proceso.
Imposibilidad de cambiar los hábitos internos.
Focalización en la captación de clientes.
Falta de apoyo corporativo.
La metodología FORTH propone ayudar con un enfoque efectivo en el momento de inicio de la innovación, combinando el Design Thinking, la creatividad y la realidad empresarial. La metodología de la innovación se llama así como un acrónimo que se encuentra en la primera letra de cada uno de los 5 pasos: Full Steam Ahead (A toda máquina), Observe & Learn (Observa y aprende), Raise Ideas (Levanta Ideas), Test Ideas (Prueba las ideas) y Homecoming (Regreso a casa).
Los metodología FORTH estructura el inicio caótico de la innovación creando de 3 a 5 mini business cases nuevos y fomenta una cultura de la innovación en un plazo de 20 semanas. Los entregables de este proceso son los estos mini ejemplos como conceptos innovadores que se ajusten a la realidad de su organización.
El método está siendo implementado por organizaciones de todo el mundo. Tanto en el sector industrial, como 3M (EE.UU.), Averda (Oriente Medio), Schattdecor (Alemania) y Eska (Países Bajos) como en el sector sin fines de lucro, como el ACNUR (Kenia), SENAI / SESI (Brasil) y de las organizaciones de salud (Países Bajos).
Innovación con resultados tangibles.
la metodología ha generado nuevos productos innovadores, servicios y modelos de negocio con una eficacia probada, según sus creadores, que esgrimen recientes investigaciones científicas de la Open University entre usuarios FORTH que demuestra que de 100 ideas, 78 están en desarrollo y 51 están ya introducidas, en comparación con una media de 21 en un proceso tradicional. La metodología estructurada duplica la efectividad de la innovación, volviéndola más profesional.
Cómo funciona la metodología de innovación FORTH, paso a paso
El creador del método plasma todo el proceso como si se tratara de un viaje en el que recorrer diferentes etapas de un mapa que puede descargarse de forma gratuita. Ese periplo, se describe a continuación.
A TODA MÁQUINA. Nunca se inicia una expedición sin profesionales preparados. Una buena capacitación no sólo aumenta las posibilidades de éxito sino que crea las prioridades y la voluntad para tener éxito. Por ello este primer paso en la creación de nuevos conceptos es básico. A todo máquina te ilustra cómo se puede desafiar a las organizaciones y a sus managers, para iniciar un proyecto de innovación real y cómo formular una misión de innovación durante el taller enfoque o workshop. También muestra cómo se puede configurar un equipo creativo con los participantes internos y externos correctos. Todo esto tiene una duración de unas cinco semanas y es el primer paso de la fase de ideación.
OBSERVAR Y APRENDER Una parte esencial de ser innovador es comenzar a ver las cosas de manera diferente. Hace falta desprenderse de sus propios patrones de pensamiento existentes y hábitos. Albert Einstein nos enseñó: «Si siempre haces lo que siempre hiciste, siempre obtendrá el mismo resultado.» Por lo tanto, es necesario obtener nuevos y refrescantes estímulos. Observar y aprender enseña cómo se pueden explorar oportunidades de innovación, las tendencias y la tecnología y cómo se puede descubrir las fricciones entre los distintos grupos de clientes y destinatarios. También muestra cómo se puede compartir hallazgos entre el equipo de una manera inspiradora. Todo el proceso tarda alrededor de seis semanas, y es el segundo paso de la fase de ideación.
ELEVAR LAS IDEAS Este paso es el plato fuerte. Consiste en una sesión de lluvia de ideas de nuevos productos de dos días y un taller de mejora concepto. La sesión de brainstorming es donde en realidad las nuevas ideas son creadas y desarrolladas en un concepto. Estos conceptos para nuevos productos, servicios o modelos de negocio evolucionarán aún más durante el taller de desarrollo de conceptos. Las oportunidades de innovación, las fricciones de los clientes descubiertas, la participación de los agentes externos y un proceso creativo efectivo, son parte de la tercera etapa. Es el hito más creativo de la expedición. Elevar las ideas lleva apenas dos semanas y es el tercer paso de la fase de ideación.
PRUEBA DE IDEAS ¿Hasta qué punto son atractivos son los nuevos conceptos y cuántos son realmente destacables? Reflexionemos sobre esto junto con los clientes y mejoraremos los conceptos basándonos en sus comentarios. Al final de esta fase, el equipo de innovación seleccionará los mejores 3 a 5 nuevos conceptos que se trabajarán como un nuevo mini negocio. Poner las Ideas a prueba dura tres semanas y es la cuarta etapa de la fase de ideación.
REGRESO A CASA En la etapa final, la expedición ADELANTE (FORTH) vuelve a casa con entre tres y cinco nuevos conceptos de productos y servicios atractivos y el apoyo suficiente para llenar el depósito de innovación. Estos proyectos serán presentados a la alta dirección y se tomará la decisión de cuáles casos serán adoptados en el proceso de desarrollo de productos formal por la empresa. Homecoming es el paso definitivo de un viaje de del 20 semanas.
DESCARGAS GRATIS en la web de FORTH
Para que cualquiera implemente la metodología de innovación FORTH, se puede descargar aquí 20 listas de verificación y formatos para usar durante los talleres en la expedición de innovación. También puedes descargar el mapa de innovación FORTH en once idiomas, para encontrar el camino correcto durante el viaje e inspirar a otros.
Nuestro objetivo es construir una sociedad centrada en el progreso socioeconómico. Creemos que la tecnología y la conectividad pueden ayudar a mejorar la vida de millones de personas y empresas. Tenemos el compromiso de hacerlo reduciendo nuestro impacto ambiental y construyendo una sociedad digital inclusiva que respeta nuestro planeta.
Las redes corporativas necesitan adaptarse a una realidad empresarial cada vez más distribuida. Los entornos ya no son cerrados, ahora es necesario conectar usuarios, aplicaciones y dispositivos con servicios distribuidos entre centros de datos, nubes públicas y plataformas SaaS. Herramientas ya habituales y estandarizadas como Microsoft 365, Salesforce, SAP, AWS o Azure forman parte del día a día de numerosas organizaciones, mientras que el trabajo híbrido y la expansión de las empresas multiplican los puntos de acceso.
Sin embargo, esta realidad digital sigue conviviendo con arquitecturas WAN diseñadas para otras necesidades, algunas con décadas de antigüedad. Aunque la organización cuente con múltiples sedes, una parte importante del tráfico puede seguir pasando por la sede central antes de llegar a Internet o a una aplicación cloud. ¿El resultado? Aplicaciones que responden con lentitud, videoconferencias que pierden calidad, incidencias difíciles de diagnosticar y usuarios que resumen el problema con una frase bien conocida por los departamentos de IT: “el sistema va lento”.
A esto se suma la complejidad de ampliar la red. Contratar conectividad, instalar equipamiento y configurar políticas puede exigir semanas de planificación, especialmente si los cambios afectan a la infraestructura de varias oficinas.
Frente a estos retos, la arquitectura SD-WAN propone un enfoque diferente en el que no se trata simplemente de disponer de más ancho de banda, sino de conseguir que cada aplicación o usuario utilice la ruta más adecuada en cada momento.
Los dispositivos móviles son, en la actualidad, auténticas oficinas móviles. Un comercial puede consultar el CRM desde el tren, un responsable puede responder a un correo desde el móvil y un empleado puede acceder a documentos corporativos desde casa. Los smartphones y las tablets permiten trabajar desde cualquier lugar, una flexibilidad que impulsa la productividad, pero que también incrementa los activos que la empresa tiene que proteger.
Para mantener un trabajo en movilidad seguro sin renunciar a esa flexibilidad, es necesario combinar gestión y ciberdefensa: un MDM en pymes permite controlar los terminales, mientras que una solución MTD añade detección activa frente a malware, phishing y ataques de red. Juntas, refuerzan la seguridad de la empresa.
Un ordenador que no arranca, una conexión que falla justo cuando hay que enviar un presupuesto o una impresora que deja de funcionar en el peor momento. Son problemas cotidianos en muchas pymes, donde el mantenimiento informático suele quedar en segundo plano hasta que algo deja de funcionar.
A menudo, la solución es recurrir al compañero que más sabe de tecnología o llamar a un técnico externo cuando la incidencia ya está afectando al trabajo. Pero depender de soluciones improvisadas consume tiempo, genera interrupciones y puede salir caro.
Contar con un servicio profesional que se anticipe a las incidencias no es un lujo ni una cuestión de tamaño, sino una forma de reducir imprevistos, ahorrar tiempo y conseguir que la tecnología no frene el ritmo del negocio.
¿Cómo sabes si una vulnerabilidad detectada en tus sistemas supone realmente un riesgo para el negocio? Cualquier debilidad de seguridad merece atención, pero no todas tienen el mismo impacto ni exigen la misma prioridad. Distinguir unas de otras es especialmente importante en las grandes organizaciones, donde miles de activos, aplicaciones, servicios cloud y dispositivos conviven dentro de infraestructuras cada vez más complejas.
Para evaluar esa exposición existen dos herramientas clave: el análisis de vulnerabilidades y el test de intrusión o pentesting. La primera permite identificar de forma automatizada y sistemática debilidades conocidas en un amplio conjunto de activos, mientras que la segunda introduce la perspectiva del atacante, tratando de explotar esas vulnerabilidades, encadenarlas y comprobar hasta dónde podría llegar una intrusión real.
Plantear la elección como una cuestión de «análisis de vulnerabilidades o pentesting» probablemente sea un error. Más que optar por uno u otro, ambos enfoques se complementan: el análisis de vulnerabilidades aporta amplitud, al permitir identificar y comprender la superficie de ataque, mientras que el pentesting aporta profundidad, al comprobar hasta dónde puede llegar un atacante y cuál sería el impacto real de una explotación.
La ciberseguridad ya no puede abordarse únicamente como una cuestión tecnológica. Para las organizaciones que prestan servicios a las administraciones públicas o gestionan sistemas incluidos en el ámbito del Esquema Nacional de Seguridad (ENS), constituye también una cuestión de cumplimiento normativo, continuidad de negocio y confianza.
Para las empresas que trabajan con el sector público, mantener este nivel de preparación de forma continua es especialmente importante: una deficiencia no detectada a tiempo puede convertirse en una incidencia de cumplimiento, comprometer una certificación o dificultar la participación en determinados procesos de contratación pública.
La auditoría del Esquema Nacional de Seguridad debe entenderse como el punto de control dentro de un sistema de seguridad que debe estar funcionando, documentado y respaldado por evidencias durante todo el ciclo.
La Directiva NIS2 ha cambiado sustancialmente el mapa europeo de la ciberseguridad empresarial. Frente al modelo anterior, basado en buena medida en la identificación nacional de operadores de servicios esenciales, la nueva regulación amplía los sectores afectados y establece un marco común para la gestión de los riesgos de ciberseguridad y la notificación de incidentes.
Una de las principales novedades es precisamente esa ampliación del ámbito de aplicación. La NIS2 ya no se limita a determinados operadores considerados tradicionalmente críticos, sino que incorpora nuevas actividades y tipos de organizaciones de sectores esenciales para la economía y la sociedad, siempre que se cumplan los criterios establecidos en la propia directiva.
La clasificación entre Entidad Esencial y Entidad Importante tiene consecuencias relevantes en materia de supervisión, cumplimiento y responsabilidad. Y para los equipos de dirección, Legal, Compliance, CIO y CISO, hacerlo correctamente es el primer paso para transformar NIS2 de una obligación regulatoria en un marco de mejora de la resiliencia empresarial.
Por eso, la autoidentificación de las empresas bajo NIS2 debe tener en cuenta al menos cuatro variables: actividad, tamaño, criticidad y régimen nacional aplicable. Entender cómo se combinan permite determinar con mayor claridad si una organización está dentro del ámbito de aplicación y qué obligaciones le corresponden.