Los hologramas pueden ser utilizados en interfaces de dispositivos, en displays de información o, como vimos en la campaña electoral francesa, para dar mitines a distancia. Esta técnica de imagen continua siendo investigada y perfeccionada. Ahora, físicos de la Universidad Nacional de Australia han inventado un pequeño dispositivo que crea las imágenes holográficas de más alta calidad jamás alcanzadas
El investigador principal Lei Wang dijo que el equipo creó imágenes holográficas de infrarrojos con una invención que podría desarrollarse a nivel industrial. Estos hologramas realizan las manipulaciones de luz más complejas. Permiten el almacenamiento y la reproducción de toda la información compuesta por luz en 3D. En contraste, las fotografías estándar y los monitores de ordenador sólo capturan y comparten una parte de la información en 2D.
«Si bien la investigación en holografía juega un papel importante en el desarrollo de pantallas futuristas y dispositivos de realidad aumentada, en la actualidad estamos trabajando en muchas otras aplicaciones tales como dispositivos ópticos de peso ligero ultrafino y para las cámaras y satélites», explica Lei Wang, estudiante de doctorado en la Escuela de Investigación de Física e Ingeniería de la ANU.
Wang informó también de que el dispositivo podría sustituir componentes voluminosos o miniaturizar cámaras y ahorrar costes en las misiones astronómicas mediante la reducción del tamaño y peso de los sistemas ópticos en la nave espacial.
El Co-investigador principal, el Dr. Sergey Kruk añadió que el dispositivo constaba de millones de bastoncillos de silicio diminutos, cada uno de ellos hasta 500 veces más delgados que un cabello humano. «Este nuevo material es transparente, lo que significa que pierde un mínimo de energía de la luz, y que también hace los trabajos complejos con la luz”.
Según los investigadores, la capacidad de estructurar los materiales a escala nanométrica permite que el dispositivo logre nuevas propiedades ópticas que van más allá de las propiedades de los materiales naturales. Los hologramas que han hecho demuestran el gran potencial de esta tecnología para ser utilizados en una amplia gama de aplicaciones.
Pantallas líquidas con imágenes láser en 3D
En otra universidad, esta vez la japonesa Utsunomiya, Los investigadores han desarrollado un nuevo tipo de pantalla que crea imágenes en 3D mediante el uso de un láser para formar pequeñas burbujas dentro de un líquido. En lugar de la representación de una escena 3D en una superficie plana, la pantalla en sí es tridimensional, una propiedad conocida como volumétrica. Esto permite a los espectadores ver una imagen en 3D en la pantalla desde todos los ángulos sin ningún tipo de gafas 3D o dispositivo extra.
En la revista de la Sociedad Óptica, los investigadores dirigidos por Yoshio Hayasaki, demostraron la capacidad de su pantalla de burbujas volumétricas para crear gráficos de colores intercambiables. Según afirman, la creación de una pantalla volumétrica actualizable a todo color es un reto debido a que muchos píxeles tridimensionales, o voxels, con diferentes colores tienen que ser formados para hacer gráficos volumétricos”.
Kota Kumagai, primer autor del artículo explica en el mismo: «En nuestra pantalla, los voxels de microburbujas se generan de forma tridimensional en un líquido usando pulsos láser de femtosegundos enfocados. Los gráficos de burbujas pueden ser de color al cambiar el color de la luz de iluminación.»
Aunque el nuevo trabajo es una prueba de concepto, la tecnología podría algún día permitir muestras volumétricas actualizables a todo color. Estos tipos de pantallas se podrían utilizar para el arte o exhibiciones de museos, donde los espectadores puedan recorrer todo el espacio alrededor de la pantalla. También se están estudiando para ayudar a los médicos a visualizar la anatomía de un paciente antes de la cirugía o para permitir que el terreno militar y estudio de los edificios sea conocido antes de una misión.
«La pantalla de burbujas volumétrica es el más adecuado para instalaciones públicas tales como un museo o un acuario, ya que, actualmente, la configuración del sistema es grande y caro», dijo Kumagai. «Sin embargo, en el futuro, esperamos mejorar el tamaño y el costo de la fuente de láser y dispositivos ópticos para crear un sistema más pequeño que podría ser asequible para el uso personal.»
El uso del láser para hacer burbujas de luz
Las burbujas de la nueva pantalla son creadas por un fenómeno conocido como absorción multifotónica, que se produce cuando varios fotones de un láser de femtosegundo se absorben en el punto donde se enfoca la luz. La absorción múltiple de fotones permitió a los investigadores crear microburbujas en lugares muy precisos desplazando el foco de la luz láser a varias partes de una cubeta llena de líquido que actuaba como «pantalla». Los gráficos de burbujas son visibles cuando se dispersa la luz de una fuente de luz externa, como una lámpara halógena o LED de alta potencia. Los investigadores produjeron imágenes monocromáticas en blanco, rojo, azul y verde cambiando el color del LED que ilumina. Dicen que la iluminación de los gráficos con un proyector podía crear diferentes colores en diferentes regiones de la imagen. En lugar de crear cada burbuja una a una, los investigadores utilizaron un holograma generado por computador para formar patrones 3D de luz láser que permitieron controlar el número y las formas de los voxels de microburbujas. Este enfoque también aumenta la cantidad de luz dispersada por las microburbujas, por lo que las imágenes son más brillantes.
Nuestro objetivo es construir una sociedad centrada en el progreso socioeconómico. Creemos que la tecnología y la conectividad pueden ayudar a mejorar la vida de millones de personas y empresas. Tenemos el compromiso de hacerlo reduciendo nuestro impacto ambiental y construyendo una sociedad digital inclusiva que respeta nuestro planeta.
El 5G Network Slicing emerge como una de las capacidades más estratégicas del ecosistema 5G, especialmente para sectores donde la disponibilidad, la latencia y la continuidad operativa son factores de negocio irrenunciables. La conectividad ha dejado de ser únicamente un canal de comunicación para convertirse en un componente crítico de la continuidad operativa.
La evolución de las redes móviles hacia entornos completamente virtualizados está transformando la manera en que las empresas diseñan, protegen y garantizan sus operaciones críticas. A diferencia de generaciones anteriores, el 5G no solo incrementa la velocidad de transmisión, sino que su verdadero salto evolutivo reside en la posibilidad de crear redes virtuales independientes sobre una misma infraestructura física, cada una optimizada para un caso de uso concreto y respaldada por acuerdos de nivel de servicio (SLA) específicos.
El trabajo diario en cualquier empresa ya no se limita al espacio físico de la oficina. Desde hace años, el smartphone se ha convertido en una extensión de la actividad empresarial. A través de él, se accede a las cuentas bancarias de la empresa, se gestionan las bases de datos de los clientes, se coordinan pedidos o se firman documentos.
Sin embargo, el móvil es el dispositivo que más se descuida en lo que a seguridad se refiere. La realidad es que, mientras las empresas refuerzan la seguridad de sus servidores, endpoints o redes corporativas, el smartphone sigue sin considerarse un dispositivo vulnerable.
Esto supone un riesgo directo para la seguridad y continuidad del negocio, ya que puede comprometer el acceso a datos, sistemas y herramientas esenciales para la actividad diaria de la empresa.
Mejorar la eficiencia energética y reducir el consumo de energía es un factor clave para incrementar la competitividad de las pymes. Más que una cuestión de ahorro, el gasto energético se ha convertido en una palanca estratégica que afecta directamente a la rentabilidad y la sostenibilidad del negocio. En este contexto, el Internet de las Cosas (IoT) se presenta como un aliado inmediato, accesible y efectivo capaz de transformar la forma en que las empresas gestionan su consumo energético.
La entrada en vigor de la AI Act a partir del 2 de agosto de 2026 marca un antes y un después en la forma en que las empresas desarrollan y utilizan sistemas de Inteligencia Artificial. Aunque la normativa comenzó su despliegue en 2024, será este año cuando la mayoría de sus obligaciones sean plenamente exigibles. Adaptarse a la AI Act, la ley de IA europea, es ya una prioridad para cualquier organización que quiera operar con garantías.
Como suele ocurrir con cada nueva normativa, existen dudas y cuestiones a desarrollar que muchos necesitan aclarar para ponerse manos a la obra en su aplicación. En este escenario, adoptar un enfoque de IA ética será clave para cumplir con la regulación y generar confianza.
Para incrementar las ventas, las empresas aplican distintas tácticas. Una de las más eficaces es la personalización, que ayuda a atraer y fidelizar a los clientes. En este sentido, conectar un CRM con un agente de IA permite convertir los datos en interacciones relevantes, ágiles y útiles para fortalecer la relación con el cliente.
Además, esta integración permite responder con mayor rapidez, hacer recomendaciones más acertadas y automatizar tareas repetitivas sin perder cercanía en el trato.
Durante años, el hilo musical fue percibido como un elemento secundario en tiendas, hoteles o restaurantes: una simple banda sonora de fondo, muchas veces genérica y poco cuidada. Hoy, sin embargo, está viviendo un regreso silencioso. En plena era de la experiencia, el sonido ha dejado de ser un accesorio para convertirse en una herramienta estratégica.
La transformación no es casual. Las empresas han entendido que competir ya no consiste solo en ofrecer un buen producto o servicio, sino en construir experiencias memorables. Y en ese terreno, el sonido juega un papel mucho más poderoso de lo que tradicionalmente se le ha atribuido.
Factores como el envejecimiento poblacional, el aumento de enfermedades crónicas y la limitación de recursos están obligando a replantear el modelo asistencial. En este contexto, tecnologías como el IoMT y el 5G se posicionan como una solución eficaz para aliviar la presión sobre los sistemas sanitarios, tanto públicos como privados. Los tiempos de cada procedimiento repercuten de una u otra forma en las listas de espera, y más allá de la percepción en la calidad de la asistencia recibida por el paciente, puede tener serias consecuencias en la misma salud por retrasos en diagnósticos o tratamientos. Se trata de uno de los grandes retos para los próximos años y que encuentra en las tecnologías conectadas una solución eficaz.
La convergencia entre el Internet of Medical Things (IoMT) y la tecnología 5G emerge como un catalizador clave para transformar la prestación de servicios de salud. Gracias a las capacidades de diagnóstico, monitorización o asistencia en remoto, este binomio está redefiniendo cuestiones como dónde, cómo y cuándo se presta la atención médica, contribuyendo de forma directa a la descongestión hospitalaria. El concepto IoMT se posiciona como una evolución hacia ecosistemas médicos hiperconectados, escalables y centrados en el paciente.
Miles de robots operarios en centros logísticos o plantas industriales están ya desplegados, haciendo más competitivas y seguras las operaciones diarias. Y las estimaciones basadas en la demanda actual hablan de crecimientos esperados a doble dígito hasta 2030.
Entre los robots más habituales, después de los brazos mecánicos ya estandarizados en industrias como la automoción, se encuentran los AMR (Autonomous Mobile Robots), vehículos de diferentes tamaños que transportan mercancías o realizan otras tareas de mantenimiento o control y que se han consolidado como piezas clave para optimizar flujos de trabajo, reducir costes y aumentar la productividad.
Su despliegue depende directamente de sus opciones de conectividad, como elementos de un ecosistema IoT mayor, que ha despegado exponencialmente con las comunicaciones inalámbricas. En este aspecto, mientras sus funciones y utilidad crecen con el desarrollo de herramientas de Inteligencia Artificial, su rendimiento sigue dependiendo críticamente de la calidad de la conectividad.
En entornos donde operan AMRs de forma continua, incluso interrupciones de milisegundos pueden traducirse en paradas, colisiones o ineficiencias que impactan directamente en el negocio. Aquí es donde la tecnología MPN (Mobile Private Network) emerge como una solución estratégica capaz de eliminar estos cuellos de botella y garantizar operaciones fluidas, seguras y escalables.
Los ayuntamientos tienen cada vez más procesos digitalizados, lo que incrementa su exposición a ciberamenazas y amplía la superficie de ataque de sus sistemas. Una de las más peligrosas es el ransomware, ya que combina interrupción operativa, crisis reputacional y riesgo sobre los datos sensibles de ciudadanos y empresas.
Ante esta situación, las entidades locales deben desarrollar una estrategia de ciberseguridad que incluya la detección de vulnerabilidades, la prevención y la incorporación de soluciones activas de defensa.
Hasta la llegada de las comunicaciones móviles, las posibilidades de que espiaran tu teléfono eran muy remotas. Prácticamente se limitaban a las escuchas legales ordenadas por un juez, o casos poco probables de espionaje industrial. Y, aun en esos casos, el máximo riesgo que corrías es que una conversación quedará grabada.
Pero en el mundo de los smartphones, que un dispositivo sea infectado con una app de espionaje significa que terceros pueden acceder a una cantidad y variedad de datos e información infinitamente mayor. Fotos, documentos, conversaciones en chats, accesos a otros servicios, conectar con los servidores de tu organización, uso de la cámara y el micrófono… todo lo que haces desde ese terminal que ya no es solo un teléfono, queda expuesto.
Y esa intrusión, que alcanza como sabemos incluso a los gobiernos, afecta a altos directivos, funcionarios públicos o profesionales que manejan información relevante, comprometida y, por tanto, valiosa.
Tras la celebración del 5º Congreso de Ciberseguridad de Andalucía en Málaga, donde se abordaron los principales retos en la protección de infraestructuras críticas, la ciberseguridad vuelve a situarse en el centro del debate. Vivimos un momento crítico en el que la ciberseguridad se ha convertido en la clave de todo nuestro sistema. Nos desenvolvemos en un entorno altamente interconectado y digitalizado en casi la totalidad de sus procesos, que lo hace especialmente vulnerable a ataques capaces de interrumpir la actividad y afectar al funcionamiento de cualquier sector.
La extensión de ámbitos como el Internet de las Cosas amplía considerablemente la superficie de exposición, mientras que la automatización basada en datos y su tratamiento mediante herramientas de Inteligencia Artificial representan nuevos retos constantes para proteger cualquier infraestructura considerada crítica. En este contexto, la economía actual ha convertido en crítica toda la cadena de suministro, haciendo que la protección de los sistemas digitales resulte tan imprescindible hoy como lo fue en su momento la instalación de medidas físicas en seguridad.
La relevancia de la ciberseguridad es ya tan importante que forma parte de la Estrategia Nacional de Defensa. Pero, si hay un sector en el que podamos decir con total certeza que la ciberseguridad salva vidas a diario, es el de la salud y la sanidad.
La ingeniería social es una de las técnicas más utilizadas en el ámbito de la ciberseguridad. A diferencia de las estrategias que se centran en aspectos técnicos, este tipo de acciones se apoyan en el factor más complejo y difícil de prever dentro de cualquier organización: las personas.
En muchos casos, los sistemas de seguridad cuentan con medidas tecnológicas muy avanzadas, por lo que algunos atacantes optan por centrarse en la interacción humana para obtener información, acceder a sistemas o comprender el funcionamiento interno de una organización.
En un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica, los eventos climáticos extremos y la creciente dependencia tecnológica, la resiliencia de las infraestructuras críticas se ha convertido en una prioridad estratégica. En este escenario, existe una red que suele pasar desapercibida, pero que sostiene el pulso económico del país: la red de gas en España.
Este fue el eje central del encuentro celebrado en Vodafone Lab Madrid dentro de los Círculos Estratégicos de Vodafone Empresas, conducido por José Antonio Martínez "JAM", Director de Cuentas Estratégicas en Vodafone Business, donde destacados líderes del sector analizaron cómo esta "red invisible" se enfrenta a una transformación sin precedentes marcada por la soberanía energética, la descarbonización y una digitalización masiva que redefine su naturaleza como red crítica.