En algunos países se están planteando eliminar el dinero físico, monedas y billetes, como forma de pago. Mientras no exista la posibilidad de pagar con sistemas biométricos tales como las huellas dactilares o el reconocimiento del iris, la única alternativa es el uso de tarjetas de crédito o débito. Aunque eso también tiene los días contados con el uso de apps que convierten nuestro smartphone en un monedero electrónico.
Teniendo en cuenta que otros documentos como los billetes de avión o tren y las entradas a eventos ya se pueden hacer desde el móvil, el día en que todo lo que necesitamos esté en un solo lugar se acerca. Además, las opciones de seguridad que representa este tipo de medio de pago pueden ser superiores a las de cualquier soporte físico actual, gracias por ejemplo a la tecnología Blockchain que permitirían una identidad personal única e infalsificable.
Muchos players y una app para unificarlos a todos
Que el sistema de pago por móvil tiene futuro lo demuestra que la mayoría de bancos están poniendo a disposición de sus clientes apps propias de tipo monedero, por ejemplo Santander, BBVA, Bankia, Cajamar y Caixabank, ING o Sabadell. Aunque la vieja batalla entre los medios de pago propios de los grupos de distribución y retail frente a las entidades financieras, es decir, la elección e tre tarjeta de compra y tarjeta de crédito tipo VISA o Mastercard, se repite una vez más con la puesta en marcha de sistemas propios de cadenas como Inditex.
Al final, el consumidor tendrá que elegir entre llenar su smartphone de apps o disponer de una sola que las agrupe todas, o al menos, la mayoría. ¿Existe esa posibilidad? Veamos el panorama actual de las aplicaciones tipo wallet.
Apps de pago de entidades bancarias
Poco a poco, mediante aplicaciones propias o agrupadas como en el pasado sucedió con Servired o 4B, todos los bancos van disponiendo de sus métodos de pago móvil. Veamos los disponibles a fecha de hoy.
Santader Wallet: La app móvil del Banco Santander está disponible para Android e iPhone. Puede elegir pagar con cualquier tarjeta o determinar cuál es la favorita. Dispone de alerta SMS para compras superiores a 50 euros. Entre las funciones incluye el pago al móvil de un contacto si conocer su código de cuenta, similar al pago de Pay Pal a un email. La app cuenta con servicios adicionales para los clientes desde consulta de pin a localización de cajeros.
También se pueden incorporar las tarjetas de fidelización de otros comercios.
BBVA Wallet: Para ser usuario de esta aplicación de BBVA hace falta ser cliente y tener sistema Android superior a 4.4. Con un sistema anterior o iOS hace falta un “sticker” que hay que solicitar.
La estrategia comercial de BBVA incluye ofrecer descuentos promocionales en establecimientos de todo tipo para compras de tecnología, ocio, deporte, moda, viajes, restauración, etc.
Bankia Wallet: La app de Bankia se integra en la red Bizum http://bizum.es/ como la mayoría de bancos que disponen de pago móvil. Esto les permite ofrecer enviar o recibir dinero de tus amigos con sólo seleccionar un contacto de la agenda móvil. Entre el resto de funciones, puedes recargar tu móvil directamente desde la app. También está disponible para Android y Apple.
Yo pago (Cajamar): Este servicio de monedero móvil se presenta a sí mismo como el más fácil de usar, al ser gratuito, sin comisiones y compatible con cualquier banco mediante operaciones directas de cuenta a cuenta. Como medida de seguridad limita los importes a 500 euros. Su función principal es el pago compartido entre amigos.
CaixaBank Pay: La app wallet de La Caixa dispone de las funcionalidades habituales en los monederos móviles como pagos directos a otros usuarios, pago contactless que si no dispones del SO adecuado se sustituye con una tarjeta sticker, y suma a todo eso la función Masterpass, para pagar las compras online en más de 20.000 comercios de internet.
ImaginPay de Imaginabank (Caixabank): En realidad se trata de un nuevo banco exclusivamente móvil, es decir, que sólo permite operaciones desde un smartphone. Pertenece a Caixabank y su app permite tres opciones de pago, desde el mismo pago con móvil, el envío de dinero o retirar dinero desde un cajero.
Twyp ING : La principal novedad de la app de ING Direct, es la posibilidad de retirar dinero en las cajas de supermercados o gasoilineras con la opción Twyp Cash. https://ingdirect.es/twyp/twyp-cash.html Una alternativa muy adecuada para un banco que no dispone de sucursales y por tanto de cajeros propios. Pero también una opción muy interesante por ejemplo por motivos de seguridad. Por supuesto, también se puede pagar directamente la compra, y sin importe mínimo.
Sabadell Wallet: La app del Banco Sabadell es otra de las que además de permitir pagar las compras está integrada en Bizum y con ello se puede enviar o solicitar dinero a los contactos. También permite sacar dinero sin tarjeta con Instant Money generando una clave para el cajero que, y esto es lo interesante, puede usar otra persona. Autorizada por ti, por supuesto. En caso de tener iOS o no disponer de NFC en tu smartphone, también se puede adherir al móvil la tarjeta sticker contacless.
Abanca Pay: Otra entidad asociada a Bizum, con lo que es posible hacer pagos entre usuarios. Sin embargo, para retirar dinero en efectivo de cajeros es necesaria otra aplicación llamada Abanca Cash . Como curiosidad, la app de banca móvil es compatible también con blackberry y Windows Phone. Otros bancos que disponen de apps asociadas a Bizum son Caja Rural, Kutxabank, Unicaja o Ibercaja.
Wallet Apps de los fabricantes
Puesto que la tecnología y medio de pago depende de los terminales, los fabricantes como Apple, LG, Huawei o Samsung no han querido dejar pasar la oportunidad de involucrarse en esta revolución digital.
Samsung Pay: Uno de los líderes en smartphones se ha sumado a los métodos de pago móvil con su propia app. Su principal argumento son las tres capas de seguridad que codifica los datos de tus tarjetas y nunca se comparten con el establecimiento. Con Samsung Knox, el dispositivo está monitorizado en todo momento y la autorización del pago es por huella dactilar. Además, puedes descativar la app de forma remota, sin el móvil.
Además de poder pagar en donde haya TPV contactless, integra las tarjetas de fidelización más habituales como Travel Club, Repsol o NH.
De momento, sólo acepta clientes de Caixabank, Abanca o Sabadell.
Apple Pay: Algunas de las apps wallet descritas no eran totalmente compatibles con iOS. Apple dispone de su propio monedero móvil para sus dispositivos. Además de usar el sensor Touch ID como firma, se puede usar para comprar el resto de apps o en tiendas online de todo tipo. Entre las diferencias con otras opciones, decir que no sólo se puede pagar desde un smartphone sino desde un Macbook pro gracias a sus nuevos sensores Touch ID. Aunque de momento sólo está asociada a las tarjetas American Express, Santander, Carrefour y Ticket Restaurant.
LG Pay: Está previsto que la marca LG lance su sistema de pago móvil en breve. De momento estyá disponible en Corea del Sur, país del fabricante. De momento parece que saldrá coincidiendo con el lanzamiento del modelo LG G6.
Xiaomi MiPay: El gigante chino también cuenta con un sistema de pagos móviles en su país llamado MiPay. En este caso, además de tarjetas de crédito es compatible con las de transporte público. De momento, sólo está en el mercado chino.
Huawei Pay: El otro gran fabricante chino también se ha adentrado en los pagos móviles aunque de momento también solo en China y asociado a UnionPay, empresa financiera que opera a nivel internacional, por lo que se espera que pronto expanda su cobertura por más países.
Android Pay: Por supuesto, Google no podía quedarse fuera del mundo de las aplicaciones siendo el responsable del SO Android. La opción de Android permite integrar tarjetas de crédito y débito, de fidelidad y de regalo para comprar en tiendas físicas, online o apps. Para ello sólo hay que desbloquear el teléfono y acercarlo al terminal NFC. Gracias a el administrador de dispositivos de la plataforma Android, se puede bloquear el sistema de pago en caso de robo o pérdida del smartphone.
La distribución y retail también quieren su app
Además de Apple, que cuenta con tiendas propias, otras marcas propiamente dichas del sector distribución comercial apuestan por apps propias. En este caso hablaremos de una totalmente nativa digital como Amazon y otra líder en retail físico, Inditex.
Amazon Pay: El fuerte de Amazon es poder comprar en miles de webs con una sola cuenta online de Amazon. De esta forma, su posición dominante como marketplace se extiende con el medio de pago hasta donde sus comercies electrónicos no llegan. Su argumento principal, la confianza de los clientes habituales.
InWallet de Inditex: Cuando se tienen un puñado de marcas tan implantadas como Zara, Pull&Bear, Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius, Oysho, Zara Home y Uterqüe es normal que se piense en disponer de una app propia. En realidad, no solo es una app de pago sino es un servicio añadido a las apps de cada una de las marcas. Por supuesto, también gestiona el ticket electrónico para eliminar el papel.
Repsol Waylet: La red de estaciones de servicio ya permite pagar con su propia app disponible para iOs y Android. Para ello debe vincular una tarjeta de crédito de su elección. También incorpora la gestión de los programas de puntos y promociones.
Cepsa Pay: Antes de que Repsol tuviera la suya, CEPSA ya contaba con la posibilidad de pagar el combustible y los productos de las tiendas DePaso desde el móvil, y en sus propias palabras «desde el coche». Como curiosidad, permite traspasar saldo a otros usuarios.
Carrefour Pass: El último en llegar hasta la fecha. La cadena de distribución ha convertido su tarjeta PASS en una versión móvil y como ventaja principal entre sus competidores es que permite asociar el pago a cualquier banco y usarla como tarjeta de crédito en otros establecimientos que tenga pago por NFC.
Vodafone Wallet, o la opción global del operador
Al final, cualquier método de pago basado en smartphone depende de un mismo canal, que es el operador telefónico. Por ello, a las opciones de pago de Movistar y Orange, Vodafone lanzó su propuesta Wallet en la que no te limita ni el fabricante, ni el banco ni el comercio en el que vas a usarlo. De hecho, ni siquiera necesitas un banco concreto porque puedes integrar PayPal como medio de pago, algo que a muchos usuarios de comercio electrónico les resultará muy seguro y atractivo. En cuanto a los bancos disponibles, son prácticamente todos ya que están basados en plataformas independientes como son Visa y Mastercard.
Igualmente, Vodafone Wallet es un verdadero monedero de uso diario porque puede utilizarse en autobuses, metro o tranvías.
Dijimos al principio que el usuario medio ya estaba acostumbrado a usar su dispositivo móvil para comprar y presentar la entrada a un evento. Vodafone Wallet también lo integra para no tener que usar varias apps.
En cuanto al uso de un smartphone como tarjeta de identificación, algunos hoteles y empresas empiezan a aceptar Vodafone Wallet.
Además incluye otros servicios habituales de las apps de pago, como tarjetas de fidelización y puntos, promociones.
Nuestro objetivo es construir una sociedad centrada en el progreso socioeconómico. Creemos que la tecnología y la conectividad pueden ayudar a mejorar la vida de millones de personas y empresas. Tenemos el compromiso de hacerlo reduciendo nuestro impacto ambiental y construyendo una sociedad digital inclusiva que respeta nuestro planeta.
El agua es una infraestructura crítica esencial para la estabilidad económica, social y medioambiental. Su gestión no solo garantiza el consumo humano, sino también el funcionamiento de sectores estratégicos como la industria, la producción de alimentos, el turismo o la generación de energía. En un contexto marcado por el cambio climático, la presión sobre los recursos hídricos y la creciente digitalización de los servicios públicos, garantizar su disponibilidad y seguridad es un reto de primer orden.
Las amenazas que afectan al ciclo integral del agua son múltiples y cada vez más complejas. A los riesgos geopolíticos y medioambientales derivados de fenómenos extremos, como sequías e inundaciones, se suma un nuevo vector crítico: la exposición de las infraestructuras hídricas a las ciberamenazas. La digitalización del ciclo del agua, que es imprescindible para mejorar la eficiencia, la sostenibilidad y la toma de decisiones, también amplía la superficie de ataque de unos sistemas cuya continuidad es vital para la salud pública y la actividad económica.
En España, el agua se considera un recurso de primer orden, gestionado como bien público en un 97% y vital ante el cambio climático. Con una inversión prevista de más de 22.844 millones de euros hasta 2027 a través de los Planes Hidrológicos de Tercer Ciclo y otros planes del Gobierno liderados por el MITECO, se refleja la apuesta por modernizar las infraestructuras, reforzar la resiliencia frente al cambio climático y avanzar hacia una gestión más inteligente, segura y basada en datos. En este nuevo escenario, la protección digital del ciclo del agua es una condición imprescindible para garantizar su sostenibilidad a largo plazo.
La transformación digital del entorno corporativo y urbano está redefiniendo la forma en que concebimos y gestionamos los activos inmobiliarios. Los edificios inteligentes se posicionan como una palanca estratégica para reducir costes, optimizar recursos y avanzar hacia modelos de sostenibilidad medibles.
Los smart buildings representan una evolución estructural en la gestión de infraestructuras. Gracias a la integración de IoT, analítica avanzada y plataformas centralizadas de control, las organizaciones pueden convertir sus inmuebles en entornos conectados capaces de tomar decisiones basadas en datos en tiempo real.
Para directivos, responsables de operaciones y especialistas en facility management, la adopción de edificios smart es una decisión clave para mejorar la rentabilidad y cumplir con los crecientes estándares regulatorios y ambientales, especialmente en organizaciones con carteras inmobiliarias complejas y múltiples sedes operativas.
El Mobile World Congress (MWC) de Barcelona 2026 no es solo una fecha en el calendario, aunque no haya directivo o profesional interesado en las cuestiones IT que no la tenga marcada. Se trata del barómetro que define hacia dónde se dirige la economía global, tan ligada a la tecnología, que ya no se entiende ninguna actividad o industria que no esté definida por ella.
Para Vodafone España, la edición MWC 2026 adquiere una dimensión aún más especial al celebrar el 20º aniversario en Barcelona, cita a la que siempre hemos acudido en los más de 25 años de nuestra presencia en España. Una presencia que materializa ideas que se transforman en acuerdos y pone en valor la tecnología por su impacto en los negocios y las personas. Precisamente por ese renovado compromiso con las personas que están detrás de cada negocio u organización, te invitamos a visitarnos en nuestro stand y compartir espacio y tiempo con nosotros.
El ransomware se ha consolidado como una de las principales amenazas para el sector retail, influyendo de manera directa en la gestión de los incidentes y en la toma de decisiones tras un ataque. Una proporción relevante de las organizaciones del sector que sufren cifrado de datos opta por el pago del rescate con el objetivo de restablecer su operativa.
Esta situación refleja la especial vulnerabilidad de un sector cuya actividad depende de la continuidad de los sistemas de venta, pago y atención al cliente, así como de la confianza del consumidor. Cualquier interrupción de estos servicios tiene un impacto inmediato en los ingresos y puede afectar de forma significativa a la reputación de la organización.
Ante este escenario, resulta esencial adoptar un enfoque preventivo basado en el análisis de las vulnerabilidades del entorno digital y en un conocimiento preciso de las ciberamenazas. Contar con un diagnóstico claro permite anticiparse a los ataques y gestionar los incidentes de forma más eficaz, reduciendo la dependencia de decisiones reactivas y evitando ceder al chantaje.
Tras el tsunami provocado por la irrupción masiva de los Modelos de Lenguaje LLM, la Inteligencia Artificial ha dejado de ser una tecnología experimental para convertirse en una herramienta cotidiana en muchas organizaciones. Sin embargo, estamos asistiendo ahora a un nuevo salto evolutivo que va un paso más allá del apoyo puntual a las personas: la IA Agéntica.
A diferencia de las soluciones tradicionales de automatización o de las herramientas que se limitan a generar respuestas o recomendaciones, la IA agéntica introduce sistemas autónomos capaces de tomar decisiones y ejecutar tareas complejas de principio a fin. Esto permite reducir de forma significativa la dependencia de procesos manuales, optimizar operaciones críticas y liberar recursos para actividades de mayor valor estratégico. En este artículo te proponemos una hoja de ruta práctica para entender qué es la IA Agéntica y cómo empezar a integrarla de forma ordenada y segura en tu empresa.
El proceso de digitalización que están abordando las Administraciones Públicas avanza a gran velocidad, pero también lo hace la sofisticación de los ciberataques y el endurecimiento del marco normativo europeo. En este contexto, la identidad digital centralizada se consolida como una pieza fundamental para que las administraciones y organismos públicos puedan cumplir con las exigencias de la Directiva NIS2 y reforzar tanto sus procesos como la confianza ciudadana en los servicios electrónicos que prestan.
Vivimos un momento apasionante lleno de oportunidades marcadas por numerosos factores tanto sociales como económicos y hasta políticos. La transformación de los modelos de negocio y la creación de otros nuevos que impulsa la Digitalización convive, sin que a veces sepamos muy bien cuál es la causa y cuál el efecto, con una sucesión de acontecimientos que nos ponen a prueba cada día: desde la adaptación a nuevas demandas y competencias, hasta la capacidad de resiliencia y robustez de nuestra operativa, convertida ya en una red crítica. Y a todos esos retos propios del puro mercado, sumamos la obligada adaptación a las normativas y marcos regulatorios que, desde las autoridades propias y supranacionales, lanzan para tratar de contener todo ese entorno disruptivo que ha dejado atrás la volatilidad y la incertidumbre para convertirse directamente en imprevisible y a veces, incomprensible.
Sin duda, la velocidad de innovación y la capacidad de respuesta ya no son meras opciones para los más aventureros, sino imperativos de supervivencia en un mercado que es exigente por los cuatro costados. Aunque, reconozcámoslo, a veces puede darnos vértigo enfrentarnos a esos cambios.
Por poner un ejemplo reciente de cómo la tecnología transforma las exigencias y al mismo tiempo nos ofrece la solución, el reto de los próximos meses será evolucionar la atención al cliente en una palanca de competitividad estratégica que cubra al mismo tiempo las expectativas de los clientes y las exigencias de las administraciones. Me refiero a la nueva Ley de Atención al Cliente, que obliga a las empresas a responder a sus clientes en un tiempo máximo de 3 minutos y redefine las reglas del juego.
Los departamentos de marketing ya nos habían avisado de que el consumidor de hoy demandaba, mejor dicho, exigía, una atención directa, personalizada y en tiempo real acostumbrado al uso de nuevos canales, como las redes sociales o las apps de mensajería. Pensar que podíamos dejar en espera sus cuestiones, que para ellos ya son casi siempre urgentes, podía ser una opción para quien no pudiera o quisiera ser especialmente competitivo. Pero, como dije al principio, ya no es una opción. La disponibilidad y la inmediatez ya no son solo ventajas competitivas, sino una exigencia legal de obligado cumplimiento. En este escenario, las estructuras tradicionales de atención humana resultan, en muchos casos, insuficientes para garantizar la escalabilidad necesaria sin comprometer la rentabilidad.
Aquí es donde los agentes de Inteligencia Artificial aplicados a la voz se vuelven fundamentales. Gracias a los modelos de lenguaje (LLM), la IA está aprendiendo a entender el lenguaje humano de forma normativa, captando acentos, entonaciones e incluso jergas. Esta capacidad permite desplegar sistemas de atención que no solo son rápidos, sino que operan de forma natural, permitiendo que la tecnología sea un facilitador de la comunicación. Al integrar estos agentes en la atención telefónica, las empresas pueden eficientar sus procesos, resolviendo consultas recurrentes de forma autónoma y liberando al talento humano para tareas de mayor valor añadido.
Sin embargo, la IA por sí sola no es una solución completa ya que la propia normativa obliga a que las empresas atiendan a las personas con personas. El uso de bots no es ya una alternativa real en muchos casos y es cuando la tecnología “de toda la vida”, como es la telefonía de voz, debe también adaptarse a los nuevos tiempos en los que tiene dos retos importantes: combinarse con los datos y mantener las ventajas de la movilidad y deslocalización del trabajo. Para dar respuesta a ambos retos vamos a ver cómo soluciones de las que somos pioneros y líderes desde hace 20 años en Vodafone, como la Centralita Virtual One Net y la conectividad avanzada, permiten rediseñar los flujos de atención para que sean verdaderamente multicanal.
El tercero de los factores que serán importantes en los próximos meses es, en realidad, el que habilita los anteriores. La robustez de la propia red y su capacidad de resiliencia ante un entorno digital donde las vulnerabilidades y los riesgos en la rotura de cadenas de producción, suministro, logística o venta proceden tanto de fenómenos naturales, como la pasada DANA, de cuestiones complejas, como el gran apagón, o el aumento de la ciberdelincuencia o las amenazas geoestratégicas.
Todas estas cuestiones requieren una visión estratégica de la red, tanto en la labor preventiva como en la responsiva. Para lo primero, Vodafone ha sido reconocida como la red que mejor soportó los efectos del citado apagón por tiempo de mantenimiento del servicio y rapidez en la restitución y seguimos trabajando para que sea aún más robusta en caso de que vuelva a ocurrir. Para lo segundo, hemos creado una unidad especializada en ciberseguridad con una red federada de SOC que no solo vela por nuestros clientes sino que colabora con las instituciones oficiales y la ciberdefensa nacional. También aquí, el uso de la IA será clave en avanzar en la transformación en la que estamos inmersos.
Todos los retos y soluciones que he ido planteando hasta ahora no tendrían mucho sentido si no fuera para trasladarlos a nuestros clientes. La complejidad de estos desafíos hace que el modelo de proveedor tradicional esté obsoleto. Ahora, la clave del éxito radica en la colaboración estrecha y la cocreación con socios tecnológicos que actúen como asesores estratégicos. No se trata solo de comprar tecnología, sino de construir juntos soluciones que aporten resiliencia y mejora continua.
Una visión que, no por casualidad, es la que nos mueve desde hace 25 años cuando aterrizamos en el mercado y gracias a la cual, estamos orgullosos de haber acompañado a empresas y administraciones públicas a transformarse y transformarnos como país.
En los próximos meses, se ampliará la brecha entre las empresas que ven la tecnología como un gasto y aquellas que entendemos que cuestiones como los agentes de IA de voz, la red inteligente y la multicanalidad son los pilares de una organización eficiente, segura y, sobre todo, centrada en el cliente. Una cosa tengo clara: La transformación constante es la nueva forma de entender los negocios, y hacerlo en solitario hace el camino más lento y difícil. Si quieres que te acompañemos, cuenta con nosotros.
Cuando pensamos en el uso de Inteligencia Artificial en el ámbito de la salud, inmediatamente nos viene a la cabeza el último avance en detección temprana, la aceleración de cualquier investigación sobre las causas de una patología o en el desarrollo de un fármaco en tiempo récord. Esta es, sin duda, la parte más visible de la IA sanitaria y la que llega como eslabón final de la cadena al ciudadano.
Sin embargo, las ventajas de los algoritmos y la automatización que permiten los sistemas de IA van mucho más allá, ya están transformando profundamente la forma en que entendemos el cuidado de la salud y los procedimientos de atención sanitaria, tanto públicos como privados. El verdadero impacto de la Inteligencia Artificial no se mide solo en avances clínicos, sino en su capacidad para rediseñar todo el sistema sanitario y hacerlo más sostenible, eficiente y equitativo.
A continuación, analizamos cómo está impactando según los diferentes grupos de interés implicados: pacientes, sanitarios, industria y administraciones públicas.
El uso de canales directos de comunicación con clientes y usuarios es una de las estrategias de marketing y CRM más eficaces, precisamente por la cercanía y la inmediatez que permiten establecer. Bien integrados dentro de una estrategia omnicanal, su impacto está ampliamente demostrado gracias a su capacidad de segmentación, personalización y oportunidad.
Con la llegada de la nueva generación de mensajes RCS (Rich Communication Services), que comenzó como exclusivo de Android y que ya está disponible para iOS, hay dos principales: la mejora en capacidades multimedia e interactividad, y un modelo de seguridad reforzado.
En un mundo digital marcado por la saturación de impactos y el aumento constante de las amenazas, la confianza se ha convertido en un factor decisivo en la relación entre empresas y clientes. Y los canales tradicionales de mensajería ya no son suficientes para responder a consumidores que exigen seguridad, inmediatez y experiencias fluidas.
En el marco de la Estrategia Digital Europea, las instituciones públicas juegan un papel fundamental como catalizadores de la infraestructura digital, la interoperabilidad y la seguridad jurídica. La digitalización de las administraciones no solo mejora la relación con la ciudadanía, sino que define la capacidad del sector público para ofrecer servicios más eficientes, coordinados y alineados con los estándares europeos.
Para evaluar este avance de forma homogénea en todos los Estados miembros, la Comisión Europea publica anualmente las Fichas Técnicas de la Administración Pública Digital o APD. Estos documentos son informes técnicos de diagnóstico que permiten conocer el grado de madurez digital de cada país y entender cómo evolucionan aspectos esenciales como la gobernanza electrónica, la interoperabilidad o los servicios digitales.
Desde la pandemia, las empresas han adoptado modelos de trabajo híbrido que integran la flexibilidad del teletrabajo con la colaboración presencial para optimizar la productividad y la cohesión del equipo.
Sin embargo, esta nueva realidad ha traído consigo un gran reto: proteger la información y las conexiones cuando los empleados trabajan desde cualquier lugar. Es aquí donde entra en juego Zero Trust, un enfoque que se posiciona como la respuesta más eficaz para garantizar la seguridad en un entorno cada vez más distribuido y dinámico.
Hasta hace poco, pensar en una infraestructura crítica cuya continuidad operativa fuera vital se limitaba a entornos como la defensa, la sanidad o los suministros básicos de servicios esenciales como la energía o el agua. Estos ámbitos se asociaban tradicionalmente a la prestación de servicios imprescindibles para la sociedad, con altos niveles de exigencia en términos de disponibilidad y seguridad.
Sin embargo, en un entorno empresarial y tecnológico cada vez más digitalizado, las redes críticas han ampliado su alcance para incluir a las infraestructuras de telecomunicaciones y los servicios digitales esenciales para la operativa de empresas, organizaciones y administraciones públicas. Hoy, estas redes se han convertido en pilares fundamentales de la continuidad del negocio y de la provisión de servicios básicos a la sociedad.
Su disponibilidad, integridad y resiliencia se han convertido en uno de los objetivos preferidos de los ciberataques, y acontecimientos recientes, como los vividos con la DANA o el gran apagón, demuestran que ya no se trata solo de un activo estratégico, sino de una necesidad operativa y, cada vez más, regulatoria. En un contexto en el que cualquier interrupción puede tener un impacto económico, social y reputacional severo, la red de telecomunicaciones es en sí misma una infraestructura crítica que soporta a muchas otras igualmente esenciales. Veamos con más detalle sus principales retos y oportunidades.
La digitalización ha convertido la conectividad en un pilar crítico de la operatividad empresarial, y cualquier interrupción en el servicio de red puede traducirse en impactos económicos, operativos y reputacionales significativos. Un fallo en la red puede producirse por muchas razones y algunas de ellas son imposibles de prever o evitar, especialmente cuando responden a factores externos al operador.
Así quedó demostrado recientemente con episodios como el apagón eléctrico en la Península Ibérica o la DANA, dos dos situaciones excepcionales que pusieron a prueba la capacidad de respuesta de organizaciones y servicios esenciales. Estos acontecimientos dejaron una lección clara: toda medida de precaución es poca, y han situado la resiliencia operativa como uno de los grandes objetivos estratégicos para 2026.
Pero, ¿cómo se construye esa resiliencia? Imagina que tus telecomunicaciones y tu entorno digital contaran con un sistema similar al de las luces de emergencia de un edificio de oficinas: una solución que permanece en segundo plano sin generar apenas consumo ni interferencias, pero que se activa automáticamente cuando falla el suministro principal, garantizando que la actividad y la seguridad no se vean interrumpidas ni un segundo. Del mismo modo que se instalan estos sistemas de respaldo en oficinas o entornos industriales, hoy es posible garantizar la conectividad móvil incluso cuando la red principal falla. Eso es Always On de Vodafone.