Cómo digitalizar un pequeño comercio o negocio de modo sencillo y gratuito
Según datos de la Seguridad Social, durante los dos primeros meses del confinamiento cerraron definitivamente más de 130 mil empresas en España y la situación sigue siendo muy dura para las pequeñas y medianas empresas ya que los gastos se mantienen pero los ingresos han bajado considerablemente. Por eso, y mientras dure la pandemia, es hora de reinventarse y dicha reinvención para especialmente por la transformación digital y más cuando un 86% de las pequeñas empresas españolas no tenían un plan de digitalización a principios de 2020 . Para contribuir a esta digitalización nace la campaña «Impulso digital» de Google y el Ministerio de Industria, turismo y comercio. Y es que se trata de unos sectores y negocios clave en la economía española ya que el que turismo y hostelería representan un 14% del PIB y el comercio minorista otro 12%. Para ellos van especialmente destinadas las herramientas gratuitas y de fácil uso que Google ha implementado. Los cursos de formación online que pone a su disposición así como herramientas como Google My Business, Grow My Store, Test My Site o Google para Pymes les permitirán afrontar de una forma sencilla este proceso, como explica Caroline Luengo, Marketing Brand Manager en Google España.
CAROLINE LUENGO Marketing Brand Manager en Google España
Luengo es Ingeniera Superior de Telecomunicaciones por la Universidad de Zaragoza y posee un MBA por el IESE. Durante su carrera profesional ha trabajado en el Grupo Samca y en compañías como Vodafone, Globeducate o Boston Consulting Group. En julio de 2018 se incorporó a Google España en donde actualmente es Marketing Brand Manager.
En muchas empresas, las reuniones siguen siendo un punto ciego en su estrategia de gestión del conocimiento: se habla mucho, se documenta poco y la información clave se diluye entre notas dispersas y correos posteriores.
La integración de la transcripción de Microsoft Teams con Microsoft 365 Copilot cambia esta rutina, ya que permite transcribir audio a texto de forma segura, automatizada, gestionada y nativa dentro del propio ecosistema de Microsoft 365, sin necesidad de recurrir a servicios externos.
El comercio electrónico está viviendo una transformación profunda. Hasta ahora, el éxito de una tienda online se medía por el tráfico que recibía, pero la Inteligencia Artificial está transformando esas reglas: ya no solo ayuda a los usuarios a encontrar productos, sino que empieza a comprarlos por ellos.
Este nuevo escenario convierte a la tienda online en un proveedor de datos al que los agentes inteligentes acuden para recomendar y ejecutar compras. Adaptarse a este contexto significa repensar cómo hacer que la marca y los productos sean visibles y relevantes, incluso cuando el usuario ni siquiera llega a visitar la web.
La competencia ya no se mide solo por la ubicación del local o por el boca a boca tradicional. La competencia se mide por la capacidad que tiene un negocio de aparecer en los primeros resultados cuando un cliente potencial busca en Google dónde comer, a qué taller acudir o qué profesional contratar en su barrio.
El objetivo de las pequeñas empresas sigue siendo el mismo: atraer a clientes de calidad, mejorar su reputación y convertir visitas en ventas. Lo que ha cambiado es el recorrido que realiza el cliente antes de decidirse.
El primer punto de contacto ya no suele ser la página web, sino el perfil de empresa que aparece directamente en Google. Por eso, no basta con tener una web; es necesario que el negocio optimice y gestione de forma activa todo su ecosistema digital, desde el perfil de empresa en Google hasta las reseñas y las fotografías que se muestran en mapas y listados locales. Integrar estas acciones dentro de unas estrategias de marketing digital bien definidas es lo que permite convertir la visibilidad en resultados reales.
Toda empresa persigue mejorar su eficiencia operativa y para ello, apoya buena parte de sus operaciones en sistemas ERP y CRM. Ambas aplicaciones han permitido optimizar procesos clave y mejorar la productividad, pero la firma de documentos sigue suponiendo un cuello de botella en muchas ocasiones.
Integrar la firma digital en estos sistemas de gestión supone un paso un paso decisivo hacia la automatización de los flujos de trabajo, por lo que es fundamental saber cómo implementarla y hacerlo con todas las garantías de seguridad y cumplimiento normativo.
Actualmente, en muchas pymes, la informática sigue funcionando con la lógica de otra época: comprar servidores, licencias y equipos dimensionados para el peor escenario posible, aunque la mayor parte del año esa capacidad permanezca casi intacta.
Esta forma de invertir no es solo cosa del pasado, sino que genera un gasto silencioso que no aporta valor al negocio y que compite directamente con otras prioridades, como la captación de clientes o la mejora de los productos.
Y es cosa del pasado porque la irrupción del cloud computing (o informática en la nube) plantea un cambio profundo en este escenario al ofrecer un modelo donde la empresa paga solo por los recursos que necesita y puede ampliarlos o reducirlos en función de sus picos de actividad y de sus necesidades reales.
La rápida evolución de la tecnología provoca que muchos avances parezcan inaccesibles para las empresas. Entre estas tecnologías se encuentra el Machine Learning que se ha colado en el vocabulario cotidiano de las empresas, independientemente de su tamaño.
Se trata de una tecnología que, de forma habitual, se asocia con sistemas complejos, inaccesibles y con un coste inasumible para muchas empresas. Sin embargo, es una herramienta accesible y esencial para cualquier tipo de compañía, incluidas las más pequeñas.
A diferencia de la inteligencia artificial generativa, que crea contenido, el Machine Learning se centra en analizar datos para detectar patrones y ayudar a tomar mejores decisiones empresariales.