La transformación de Páginas Amarillas en una ayuda para posicionar pequeños negocios
El 90% de las compras se inician hoy en internet pero el 70% de la información de las pequeñas empresas y profesionales en internet es incorrecta o está incompleta. Y esto les penaliza porque los buscadores deciden quién existe y quien no existe en internet. Además, mientras España es líder en la implantación de banda ancha fija y móvil en Europa, la digitalización de las empresas continúa por detrás. Por eso, y más aún en la situación actual, sólo quienes estén a la altura digital de sus clientes podrán salir fortalecidos de esta situación de crisis económica. Para Javier Castro, «Páginas Amarillas era Google antes de existir internet». Ahora la versión digital de esta marca icónica es BeeDIGITAL. Pero su misión sigue siendo la misma: ayudar a las empresas a generar clientes a través del posicionamiento en internet. En esta entrevista, el CEO de la compañía nos explica con qué propuesta de valor multiplican el número de clientes de las pequeñas empresas con resultados fácilmente medibles.
JAVIER CASTRO CEO de BeeDIGITAL
Castro es Ingeniero en Informática por la Universidad Politécnica de Valencia, Master en Ingeniería de Telecomunicaciones y MBA por ESADE. Durante más de treinta años de carrera en el sector digital y de las telecomunicaciones, ha sido CEO de Terra, Miembro del comité de dirección en otras “telco”, en las que además ocupó otros puestos de alta dirección en las áreas digitales y comerciales en España, Latinoamérica y a nivel global. Es miembro del Consejo Asesor de Ingeniería Informática de la UPV, y tiene experiencia como miembro de los Consejos de ESADE Alumni, TISSAT, TELYCO y Axonix. Es además inversor en startups digitales. Actualmente es el CEO de BeeDIGITAL.
Ser autónomo o emprendedor supone todo un reto. No sólo por los avatares a los que hay que enfrentarse en el día a día, sino también por la gestión financiera. Conocer las reducciones, ayudas y bonificaciones para autónomos de 2026 supone aprovechar los beneficios fiscales y reducir de forma notable los gastos.
España lleva tiempo dando pasos para que las empresas modernicen la forma en la que emiten las facturas. Aunque puede parecer una complicación añadida, sobre todo para pequeños negocios y autónomos, lo cierto es que el objetivo que se persigue es el de simplificar y agilizar la gestión de las finanzas de una empresa. Pero, como toda novedad o avance, la nueva normativa genera dudas. por lo que es importante conocer cuáles son los requisitos de la factura electrónica. Esto es lo que intentaremos resolver en las siguientes líneas.
Se prevé que en algún momento entre 2026 y 2027 entre en vigor la nueva regulación del control horario que obligará a todas las empresas a que el registro de la jornada deje de ser sólo un trámite formal para pasar a convertirse en un sistema digital, trazable y a prueba de manipulaciones, con un régimen sancionador mucho más estricto.
El registro horario es obligatorio desde 2019, pero la experiencia de estos seis años ha demostrado que los sistemas analógicos o poco sofisticados que se utilizan para el control de horas trabajadas son vulnerables al fraude y a la manipulación. Para paliar este problema, el Gobierno ha decidido modificar la legislación de tal forma que ya no sea suficiente apuntar las horas trabajadas, sino que, ahora, el enfoque se centra en la transparencia tecnológica y la fiabilidad del dato, facilitando una mayor capacidad de supervisión por parte de la Inspección de Trabajo, que podrá acceder a la información de forma inmediata y objetiva.
La Agencia Tributaria lleva tiempo incorporando nuevos sistemas y aplicaciones para avanzar hacia una fiscalidad más transparente y automatizada. En el caso de las operaciones empresariales, el organismo dependiente del Ministerio de Hacienda busca tener una trazabilidad total de las operaciones empresariales mediante sistemas de facturación certificados.
Entre otras medidas, el Real Decreto 1007/2023, exige que las empresas incorporen un código QR en todas sus facturas electrónicas. Para ello, se debe emplear el sistema de facturación denominado VeriFactu. Esta medida forma parte de la estrategia antifraude de la AEAT, cuyo objetivo es erradicar cualquier tipo de software de doble uso y garantizar un control fiscal uniforme en todos los sectores.
Estas facturas con QR garantizan la autenticidad de las facturas y son una garantía de control fiscal. La medida afecta a todas las empresas y profesionales, aunque son las pymes quienes deberán realizar mayores ajustes tecnológicos. La fecha límite para incorporar el código QR VeriFactu era el 1 de enero de 2026, pero el pasado 2 de diciembre el Gobierno anunció una prórroga de un año, hasta el 1 de enero de 2027, para cumplir con esta obligación. No obstante, este aplazamiento no debe interpretarse como un respiro para retrasar la adaptación, sino como una oportunidad para adelantarse y evitar prisas en el último momento.
La actualización de la definición de pyme llega en un momento especialmente sensible para las empresas, ya que en los últimos años han visto cómo la inflación incrementaba sus cifras de facturación sin que ello reflejara necesariamente un crecimiento real de su actividad. En este contexto, el pasado 4 de noviembre, el Consejo de Ministros presentó el anteproyecto de ley que actualiza dicha definición. Esta medida es la culminación de una directiva aprobada por la Comisión Europea a finales de 2023, que ordenaba a los Estados miembros ajustar los criterios de tamaño empresarial para reflejar la realidad económica actual: la inflación.
La aprobación de este cambio legislativo, que actualiza la definición de pyme, tiene además una característica importante y es su efecto retroactivo. Es decir, aunque la luz verde del Gobierno se ha producido hace unos días, la norma está diseñada para aplicarse a los ejercicios sociales que comenzaron a partir del 1 de enero de 2024. Esto significa que las cuentas anuales que muchas empresas están cerrando o revisando en estos momentos ya pueden beneficiarse de los nuevos umbrales.
Falta talento. Seguro que si te mueves en ambientes tecnológicos habrás escuchado esta expresión con frecuencia.
Lo cierto es que no abundan los perfiles con las competencias digitales que demandan las empresas y, en una situación así, la competencia por el talento tecnológico se intensifica. ¿Cómo lograr que se queden en tu empresa? Con innovación, las pequeñas y medianas empresas pueden hacer frente, incluso ante los grandes, a la retención de sus profesionales más cualificados.
Para evitar esa temida fuga de cerebros, es necesario implementar estrategias que combinen cultura, tecnología y liderazgo coherente. En ese contexto, la estrategia Workplace aparece como una respuesta efectiva para las pymes que quieren no solo atraer sino también mantener su talento.
La digitalización fiscal ya no es una opción, sino una obligación inminente para las pymes españolas.
Con la llegada del sistema VeriFactu (un nuevo modelo de facturación electrónica impulsado por la Agencia Tributaria), el control sobre la emisión y el registro de las facturas cambiará de forma estructural. Su objetivo es reducir el fraude y garantizar la autenticidad e integridad de la información.
Sin embargo, más allá del cumplimiento normativo, VeriFactu también supone una oportunidad para profesionalizar la gestión contable y mejorar la eficiencia operativa.
Si quieren ser competitivas, las pymes deben centrar sus esfuerzos en ganar productividad y mejorar la eficiencia y para ello deben incorporar las herramientas adecuadas que les permitan cumplir con sus objetivos. El reto, sin embargo, es mayúsculo y en aspectos como el de la gestión laboral, las dificultades se multiplican ya que se siguen realizando demasiadas tareas de forma manual, los documentos de trabajo se encuentran dispersos y muchas aplicaciones están totalmente descoordinadas entre sí.
Las herramientas tecnológicas suelen tener muchas más prestaciones de las que en el día a día usamos. Por eso, muchas pymes pueden encontrar en las herramientas que ya usan una manera de ser más productivas, sin necesidad de adquirir otras nuevas.
Un buen ejemplo de esto son las herramientas de Microsoft, que están presentes en la mayoría de los negocios desde hace décadas.
¡Hola! Seguro que estás al tanto de los cambios en la legislación laboral. Con el anteproyecto de ley de 2025, en los próximos meses se esperan importantes novedades sobre el fichaje digital, y es crucial estar preparado. En este contexto, contar con una herramienta que te garantice el cumplimiento y simplifique la gestión es fundamental. Ante este contexto, Vodafone Gestión Laboral es el mejor aliado, puesto que se trata de una solución que te facilitará cumplir con la ley y, de paso, optimizará la gestión de tu equipo.
La ley de fichaje digital busca garantizar un registro horario transparente y preciso para todos los trabajadores. Su objetivo es asegurar el cumplimiento de las jornadas laborales, el pago correcto de horas extras y los descansos obligatorios. Esto implica que las empresas deben tener un sistema fiable para registrar la hora de entrada y salida de cada empleado, así como sus pausas. Además, la ley pone énfasis en la accesibilidad de los registros para los trabajadores y las autoridades laborales, y en la integridad y seguridad de los datos recopilados.
La facturación para las pymes es mucho más que un trámite administrativo: es el eje sobre el que gira su salud financiera y su relación con clientes y proveedores.
Sin embargo, en el día a día, la gestión de las facturas suele estar plagada de errores que pueden derivar en retrasos en el cobro (lo que puede poner en peligro la viabilidad del negocio), sanciones fiscales y pérdida de credibilidad.
En el caso de las pymes, que a menudo cuentan con recursos limitados, estos fallos pueden tener un impacto aún mayor en su operativa diaria.
Por eso, contar con herramientas digitales adecuadas no solo facilita el cumplimiento normativo, sino que también ayuda a ganar tiempo, a reducir errores y a asegurar la estabilidad financiera de la empresa.
Además de las preocupaciones habituales como la incertidumbre por cómo evolucionará el negocio, la constante subida de cotizaciones o los cambios normativos, la gran mayoría de trabajadores autónomos coinciden en señalar a la jubilación como una de las cuestiones que más inquietud les genera.
No es para menos puesto que, a diferencia de los trabajadores del Régimen General, cuya cotización y futuras prestaciones parecen más lineales, los autónomos se enfrentan a un panorama más complejo y, en ocasiones, incierto.
Históricamente, las pensiones de los autónomos han sido inferiores a las del resto de trabajadores. En gran medida y, dado que se podía elegir, la mayoría optaban por pagar de acuerdo a la base mínima de cotización para reducir los gastos y cobrar más mientras trabajan. Sin embargo, esta opción cambió en el año 2023. Desde entonces, los trabajadores autónomos ya no cotizan por la base que quieran, sino en función de los ingresos netos reales. Con ello, el trabajador autónomo con ingresos más altos estará obligado a cotizar por una base más elevada. Dado que la pensión de jubilación se calcula en función de las bases de cotización a lo largo de la vida laboral, cotizar por bases más elevadas durante más tiempo se debería traducir en una pensión de jubilación más alta. Pero, a pesar de ese cambio, en ningún caso se prevé que las pensiones de jubilación de los autónomos se igualen a las que reciben los trabajadores del Régimen General, al menos, en el corto o medio plazo.
Los costes son una de las partidas económicas que más deben vigilar las empresas. Tanto los gastos fijos como los puntuales o imprevistos pueden marcar la línea de flotación de todo negocio.
La gestión eficiente de los recursos no solo es una cuestión de supervivencia, sino también de crecimiento sostenible. Las soluciones tecnológicas inteligentes permiten a las pymes optimizar sus procesos, reducir sus gastos y mejorar su posición en el mercado.