10 ejemplos de cómo la Inteligencia Artificial revolucionará la salud
Por Editorial Vodafone Business
La tecnología eHealth cuenta con los algoritmos de Inteligencia Artificial y la capacidad de aprendizaje de las máquinas que analizan el Big Data como sus principales factores para suponer una auténtica revolución en la mejora de calidad de vida, desde el diagnóstico precoz y acertado, al descubrimiento de tratamientos más eficaces. Algunos de los gigantes tecnológicos del mundo, junto a startups y empresas emergentes ya están trabajando en multitud de proyectos esperanzadores. Estos son diez de los ejemplos más significativos:
1- Científicos de Harvard y la Universidad de Vermont desarrollaron una herramienta de machine learning un que permite a los ordenadores aprender sin ser programados de manera explícita para identificar mejor la depresión mediante el estudio de los mensajes de Instagram, lo que sugiere «nuevas vías para la detección precoz y la detección de la enfermedad mental «.
2- Investigadores de la Universidad británica de Nottingham crearon un algoritmo que predice ataques al corazón mejor que los médicos que usan directrices convencionales.
3- Investigadores de la NYU analizaron los registros médicos y de laboratorio para predecir con precisión la aparición de la diabetes tipo 2, insuficiencia cardíaca o renal y accidentes cerebrovasculares.
4- La división DeepMind de Google usa la inteligencia artificial para ayudar a los médicos a analizar muestras de tejido para determinar la probabilidad de que otros tipos de cáncer de mama se extiendan, y desarrollar los mejores tratamientos de radioterapia.
5- Microsoft, Intel y otros gigantes de la tecnología también están trabajando con investigadores para ordenar a través de los datos con AI para entender mejor y tratar el cáncer de pulmón, de mama y de otros tipos.
6- La unidad de ciencias de la vida de Alphabet (Google) se ha unido a Apple en la liberación de un SmartWatch para los estudios, incluyendo uno para identificar patrones en la progresión de la enfermedad de Parkinson. Amazon por su parte ofrece consejos médicos a través de aplicaciones en su asistente artificial activado por voz Alexa.
7-La StartUp Insilico Medicine con sede en Maryland utiliza el llamado “Deep Learning“ para acortar las pruebas de medicamentos para la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), el cáncer y las enfermedades relacionadas con la edad y su periodo de aprobación, por debajo de los actuales 10 a 15 años, seleccionando 10 compuestos de entre 10.000.
8-Facebook utiliza su AI como parte de un proyecto de prueba para prevenir los suicidios mediante el análisis de los mensajes de la red social.
9-La StartUp con sede en Boston FDNA utiliza la tecnología de reconocimiento facial para comparar con una base de datos asociada a más de 8.000 enfermedades raras y trastornos genéticos para el intercambio de datos y puntos de vista con los centros médicos en 129 países a través de su aplicación Face2Gene.
10-Investigadores de California detectaron la arritmia cardiaca con un 97 por ciento de exactitud en los portadores de un reloj de Apple con la aplicación Cariogram basado en IA, la apertura de opciones de tratamiento temprano por evitar los accidentes cerebrovasculares.
Una vez más Apple marcó el camino
Para el analista de Forrester Research Kate McCarthy, el punto de inflexión fue cuando Apple lanzó su kit de investigación. Un programa que permite a los usuarios de Apple ceder los datos de sus actividades diarias para ser utilizados en los estudios médicos. Según ella, Estos avances de la inteligencia artificial han abierto nuevas posibilidades para la «medicina personalizada» adaptada a la genética individual.
Por su parte, IBM se ha centrado en estos temas con su unidad de Watson Salud, que utiliza «computación cognitiva» para ayudar a entender el cáncer y otras enfermedades.
La unidad ofrece una plataforma en cloud abierta y segura para médicos, investigadores, compañías aseguradoras y compañías orientadas a soluciones en salud y bienestar (IBM Watson Health Cloud) que permite anonimizar, compartir y combinar los datos referentes a la salud. Su utilización permitirá a los profesionales contar con una percepción más completa de los múltiples factores que pueden afectar la salud del paciente. En esta iniciativa, IBM cuenta con la colaboración de compañías líderes en sus sectores como Apple, Johnson & Johnson y Medtronic que optimizarán los dispositivos médicos y de consumo para la recopilación de datos y su posterior análisis. Además, IBM ha adquirido las compañías de tecnología sanitaria Exploris y Phytel, especializadas en analítica.
Nuestro objetivo es construir una sociedad centrada en el progreso socioeconómico. Creemos que la tecnología y la conectividad pueden ayudar a mejorar la vida de millones de personas y empresas. Tenemos el compromiso de hacerlo reduciendo nuestro impacto ambiental y construyendo una sociedad digital inclusiva que respeta nuestro planeta.
Cuando un equipo de rescate actúa en mitad de una catástrofe, pocas veces pensamos en la infraestructura que hace posible que una orden, una alerta o un dato lleguen a tiempo. Sin embargo, en una emergencia, la capacidad de comunicación puede marcar la diferencia entre una intervención coordinada y una respuesta fragmentada.
En el ámbito de la gestión de desastres, la efectividad de los equipos de primera intervención no depende únicamente de su entrenamiento o de su equipamiento táctico; depende, de forma crítica, de su capacidad para comunicarse. Y cuando una catástrofe azota el territorio, la infraestructura de telecomunicaciones pasa a ser el centro neurálgico que determina el éxito o el fracaso de los operativos de rescate. Para la Unidad Militar de Emergencias (UME), contar con un ecosistema de comunicaciones críticas robusto y redundante es el pilar estratégico sobre el que se articulan todas sus operaciones.
La frontera entre el comercio físico y el comercio online se ha difuminado. La realidad del sector retail como dos mundos distintos, que competían por la atención del consumidor, ha dado paso a un comercio híbrido que integra ambos entornos.
El cliente actual no distingue entre canales: espera una experiencia fluida, personalizada e inmediata, tanto si compra desde una aplicación móvil como desde una página web o una tienda física.
De esta nueva realidad surge el concepto phygital, una estrategia que conecta de forma definitiva los entornos físicos y digitales para crear experiencias de compra híbridas capaces de combinar lo mejor de ambos mundos.
No se trata solo de usar el espacio físico como showroom. En el modelo phygital, la tienda deja de ser únicamente un espacio de exposición y venta para convertirse en una plataforma tecnológica capaz de interactuar con el consumidor en tiempo real. La experiencia física se enriquece con datos, conectividad, inteligencia artificial y automatización, mientras que el mundo digital adquiere una dimensión tangible y experiencial.
El resultado es un ecosistema donde el cliente puede descubrir un producto en una red social, probarlo en una tienda física, recibir recomendaciones personalizadas en su smartphone y finalizar la compra desde cualquier canal sin fricciones.
Sin embargo, detrás de esta visión existe una realidad técnica, que muchas veces pasa desapercibida, pero se convierte en el mayor de los retos: ninguna experiencia phygital puede funcionar sin una infraestructura de conectividad robusta capaz de soportar miles de interacciones simultáneas.
La profunda transformación del entorno urbano y los compromisos medioambientales están obligando a las administraciones públicas a redefinir la movilidad desde una perspectiva más sostenible, conectada y basada en datos. Gestionar los desplazamientos ya no consiste únicamente en construir infraestructuras físicas o ampliar servicios de transporte, sino también en disponer de información fiable, interoperable y actualizada para tomar mejores decisiones.
La Ley de Movilidad Sostenible abre una nueva etapa en España al situar la descarbonización, la digitalización y la coordinación entre administraciones como ejes clave de la política de movilidad. Para las AAPP, el reto no será solo normativo: también será tecnológico, organizativo y de gobernanza del dato.
La relación entre crecimiento económico y seguridad ha cambiado de forma profunda en los últimos años. La digitalización de los procesos industriales, la dependencia de la conectividad y la necesidad de proteger servicios esenciales han situado la seguridad nacional en el centro de la estrategia económica de los países.
Lo que tradicionalmente se entendía como una responsabilidad exclusiva del Estado, vinculada a la defensa y al gasto público, se ha convertido también en una prioridad para el sector privado. La protección de infraestructuras críticas, la ciberseguridad y la resiliencia de las comunicaciones son hoy condiciones necesarias para garantizar la continuidad de sectores clave como la energía, la banca, el transporte, la industria o las telecomunicaciones.
Con la proliferación de amenazas híbridas y el aumento de la dependencia tecnológica, la seguridad nacional se posiciona como una de las grandes palancas de competitividad para las próximas décadas. La inversión en capacidades digitales, industriales y operativas ya no solo responde a objetivos defensivos: también impulsa la innovación, genera empleo cualificado y acelera la modernización del tejido productivo.
La conectividad en telemedicina ha dejado de ser un mero elemento técnico para convertirse en una infraestructura estratégica para el sistema sanitario. En la era de la inestabilidad permanente y la incertidumbre geoestratégica, el concepto de seguridad nacional ha trascendido los límites físicos tradicionales. En la actualidad, la estabilidad de una nación y el bienestar de su ciudadanía dependen de un entramado de redes críticas digitales que actúan como el sistema nervioso de la sociedad.
En este ecosistema, la conectividad aplicada a la salud y la telemedicina ha dejado de ser un servicio complementario para consolidarse como una infraestructura estratégica de misión crítica, en la que la disponibilidad de la red puede ser literalmente la diferencia entre la vida y la muerte. Invertir en redes resilientes, seguras y preparadas para soportar servicios sanitarios digitales no es solo una decisión operativa para las autoridades sanitarias y los operadores del sector privado, sino una condición necesaria para construir un modelo asistencial más conectado, eficiente y protegido.
Solo mediante la colaboración público-privada y el uso de tecnologías de vanguardia, como el 5G y la IA gobernada, podremos garantizar que el sistema sanitario español esté preparado para afrontar los desafíos de la próxima década.
En 2026, hablar de cohesión territorial sin mencionar la conectividad carece de sentido. La combinación del 5G en la banda de 700MHz y las soluciones FWA (Fixed Wireless Access) constituyen una de las herramientas más potentes de las que disponen las administraciones públicas para acercar los servicios digitales avanzados a la llamada España vaciada.
¿Por qué? Porque la extensión de la cobertura 5G en frecuencias bajas hace posible que el FWA llegue a núcleos de población donde la fibra nunca sería rentable o resultaría inviable por la orografía. Este avance tecnológico permite a ayuntamientos, diputaciones y comunidades autónomas gestionar ubicaciones dispersas como si estuvieran junto al edificio consistorial, gracias a una infraestructura de red fija y móvil robusta como la que ofrece Vodafone Empresas.
Las políticas públicas de digitalización llevan tiempo impulsando esta transición, financiando el despliegue del 5G y llevando fibra únicamente hasta las torres de telecomunicaciones, mientras que el acceso final al ciudadano se resuelve con FWA.