09 de enero de 2026 - Tiempo de lectura 5 min
Nuevo control horario: más obligaciones para las pymes
Se prevé que en algún momento entre 2026 y 2027 entre en vigor la nueva regulación del control horario que obligará a todas las empresas a que el registro de la jornada deje de ser sólo un trámite formal para pasar a convertirse en un sistema digital, trazable y a prueba de manipulaciones, con un régimen sancionador mucho más estricto.
El registro horario es obligatorio desde 2019, pero la experiencia de estos seis años ha demostrado que los sistemas analógicos o poco sofisticados que se utilizan para el control de horas trabajadas son vulnerables al fraude y a la manipulación. Para paliar este problema, el Gobierno ha decidido modificar la legislación de tal forma que ya no sea suficiente apuntar las horas trabajadas, sino que, ahora, el enfoque se centra en la transparencia tecnológica y la fiabilidad del dato, facilitando una mayor capacidad de supervisión por parte de la Inspección de Trabajo, que podrá acceder a la información de forma inmediata y objetiva.
Por qué el control horario 2026/2027 te obliga a actuar ya
La nueva normativa de control laboral está pendiente de aprobación definitiva, pero su obligatoriedad no debería retrasarse más allá de 2027. Es importante tener en cuenta esta fecha porque adaptarse a esta nueva normativa de control horario requiere planificación y no puede implementarse de manera inmediata, por lo que es prioritario iniciar el proceso cuanto antes.
Esta urgencia radica en que la nueva ley exige transparencia total, digitalización e inmutabilidad. Así que esperar hasta 2027 para buscar una solución tecnológica puede suponer un riesgo operativo inasumible para las empresas. Adaptarse al nuevo registro de jornada laboral requiere un periodo de prueba, la migración de datos y, sobre todo, acompañar el cambio con la adaptación de los procesos internos y de la cultura organizativa, tanto a nivel de empleados como de responsables de equipo.
Adiós al papel y a Excel: exigencias del nuevo control horario
La nueva ley de control horario deja claro que el papel y las hojas de cálculo dejan de ser formatos válidos para el registro horario, ya que no garantizan ni la objetividad, ni la inmutabilidad ni el acceso inmediato a los datos. Los criterios técnicos sobre los que se está perfilando el registro de jornada laboral apuntan hacia un control horario digital obligatorio, interoperable y accesible, con capacidad para ofrecer informes en tiempo real y que cuente con una protección adecuada de los datos personales. Todo un reto para las pequeñas y medianas empresas que afecta tanto a su estructura de costes como a sus procesos productivos ya que tendrán que realizar cuatro cambios críticos:
- Digitalización total: el registro horario manual ya no es válido. Ningún sistema que pueda modificarse a posteriori cumple con la nueva normativa. Los sistemas deben ser digitales de origen para que generen un dato electrónico instantáneo.
- Inmutabilidad y trazabilidad: La herramienta utilizada debe garantizar que los datos no han sido modificados de forma malintencionada. Cualquier corrección (por ejemplo, si un empleado olvidó fichar y el gestor lo añade manualmente) debe quedar registrada, indicando quién hizo el cambio, cuándo y por qué, generando un historial completo y auditable.
- Conservación de cuatro años: las empresas están obligadas a custodiar el registro horario durante un periodo mínimo de cuatro años, asegurando su integridad, disponibilidad y conservación en un soporte digital seguro.
- Acceso inmediato para la inspección: en caso de que se produzca una inspección de trabajo, el acceso debe ser inmediato y en el propio centro de trabajo, sin posibilidad de solicitar plazos adicionales para recopilar datos.
Control horario y teletrabajo bajo el nuevo marco
La nueva legislación de control horario no distingue entre trabajo presencial y teletrabajo: La obligación de registrar la jornada es idéntica en ambos casos, independientemente de dónde se encuentre el trabajador o de si la empresa aplica modelos híbridos o flexibles. En entornos remotos, la norma de control laboral obliga a las pymes a contar con soluciones que registren de forma precisa el inicio y el fin de la jornada laboral, las pausas y elementos que permitan verificar la autenticidad del registro, como la marca de tiempo fehaciente o el dispositivo desde el que se realiza el fichaje.
Además, un sistema fiable de control horario no solo protege a la empresa, sino también al trabajador, ya que permite garantizar el respeto a los - descansos, el cómputo correcto de las horas extraordinarias y una mayor transparencia en la relación laboral.
Sanciones y riesgos para pymes
Una de las novedades de la nueva ley de control horario es el endurecimiento del régimen sancionador. Las multas por incumplir la norma de registro horario pueden oscilar entre los 60 euros en las infracciones más leves y los 7.500 euros por trabajador en los supuestos más graves.
Es importante señalar que estas cuantías máximas no se aplican de forma automática, sino que dependen de la gravedad, la reiteración y el alcance del incumplimiento. No obstante, en casos de impagos, retrasos salariales o uso indebido de menores para realizar horas extra, las sanciones podrían alcanzar los 187.515 euros. Más allá del impacto económico, el riesgo reputacional y la posible paralización de la actividad ante una inspección refuerzan la necesidad de anticiparse al cambio normativo.
Hoja de ruta práctica: pasos esenciales para adaptar tu pyme al 2027
Adaptarse a la nueva ley de control horario es sencillo si se planifica con antelación y se sigue una estrategia clara:
- Fase 1. Auditoría interna: analizar cómo se registra actualmente la jornada e identificar riesgos de manipulación o falta de trazabilidad.
- Fase 2. Implementar una solución digital homologable: seleccionar una herramienta que cumpla con los requisitos legales, garantice la inmutabilidad del dato y sea compatible con el RGPD.
- Fase 3. Formación de la plantilla: explicar el funcionamiento del nuevo sistema de registro horario y su impacto en la operativa diaria, siempre dentro de la jornada laboral.
- Fase 4. Crear un protocolo interno de uso: definir normas claras sobre fichajes, pausas, olvidos y correcciones, reforzando la transparencia y la seguridad jurídica. Más allá del cumplimiento normativo, la implantación de un sistema de control horario digital y fiable ayuda a las pymes a ordenar la gestión del tiempo de trabajo y a reducir fricciones en el día a día. En este contexto, la tecnología se convierte en un aliado para simplificar procesos y ganar eficiencia.
Más allá del cumplimiento normativo, la implantación de un sistema de control horario digital y fiable ayuda a las pymes a ordenar la gestión del tiempo de trabajo y a reducir fricciones en el día a día. En este contexto,
la tecnología se convierte en un aliado para simplificar procesos y ganar eficiencia.
Aunque adaptarse a la nueva ley de control horario puede parecer complicado, soluciones como
Vodafone Gestión Laboral simplifican el proceso al integrar el registro de jornada, las vacaciones, los cuadrantes de turnos y la comunicación interna en una única plataforma digital. Así, las pequeñas y medianas empresas cumplen con la normativa y ganan tiempo para centrarse en hacer crecer su negocio.