05 de noviembre de 2026 - Tiempo de lectura 3 min
La facturación entra en una nueva etapa para las pymes
Por Emilio Martínez De la Fuente
Para muchas pequeñas empresas y autónomos, facturar ha sido una tarea necesaria pero esencialmente administrativa: emitir una factura, enviarla al cliente, registrarla y continuar con el negocio.
Ese escenario está cambiando. Los nuevos requisitos para los sistemas de facturación están impulsando una revisión de cómo las empresas generan y conservan sus registros. Para muchas pymes, los próximos dos años serán decisivos en ese proceso, aunque el calendario acaba de moverse de nuevo: Hacienda ha anunciado que aplazará VeriFactu, previsto para 2027, hasta octubre de 2028, para que coincida con la factura electrónica obligatoria entre empresas. Es un cambio anunciado que aún debe formalizarse en el BOE.
Los cambios introducen exigencias de integridad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros. Pero su impacto puede ir más allá del cumplimiento normativo: también invitan a las empresas a revisar tareas que se apoyan en hojas de cálculo, documentos en distintos formatos o comprobaciones manuales.
En TeamSystem acompañamos cada día a pequeñas empresas, autónomos y despachos, y lo que observo es que el principal reto no es tecnológico, sino de enfoque: es comprensible que muchas pymes perciban estos cambios como una obligación más, pero también pueden ser una buena ocasión para replantear cómo trabajan.
Una oportunidad para trabajar con más claridad
Lo veo a diario: cuando la información de facturación está ordenada, el empresario sabe mejor qué ha emitido, qué tiene pendiente de cobro y cómo evoluciona su negocio. Reducir pasos manuales puede ayudar, además, a evitar errores y liberar tiempo para atender a los clientes.
Para una pequeña empresa, el reto es dar ese paso sin añadir complejidad a su día a día. Por eso creo que el papel de proveedores tecnológicos como Vodafone Empresas y de socios especializados no es solo ofrecer una herramienta, sino acompañar a la empresa para que se adapte a los cambios regulatorios de forma sencilla. La tecnología tiene que encajar en el trabajo cotidiano sin que el empresario tenga que convertirse en un experto en normativa.
Prepararse con tiempo
Con el nuevo calendario, VeriFactu y la factura electrónica avanzan de la mano. La obligación de facturar electrónicamente entre empresas se aplicará desde el 6 de octubre de 2027 para quienes facturen más de 8 millones de euros, y desde el 6 de octubre de 2028 para el resto de empresas y autónomos, que es también la fecha prevista ahora para VeriFactu. Si se formaliza el aplazamiento anunciado, ambas obligaciones coincidirán en octubre de 2028 para la mayoría de las pymes.
El aplazamiento da más margen, pero lo ideal es aprovecharlo para empezar cuanto antes. Los requisitos técnicos no cambian y dos años pasan rápido cuando hay que revisar procesos, datos y herramientas. Anticiparse permite vivir la adaptación con tranquilidad y no como una urgencia. Revisar ahora cómo se emiten las facturas, qué sistema se utiliza y dónde se concentran las tareas manuales permite identificar necesidades y avanzar de forma más ordenada.
Hay tres errores que conviene evitar. El primero es dejar la actualización del programa para el último momento. El segundo, seguir emitiendo parte de las facturas fuera del sistema, lo que multiplica las incoherencias justo cuando se exige integridad en los registros. Y el tercero, no planificar conjuntamente la implantación de VeriFactu y la factura electrónica, lo que puede obligar a duplicar esfuerzos y tareas.
La normativa está acelerando un cambio que ya estaba en marcha: una gestión empresarial más digital y conectada. Mi convicción es que las pymes que aborden esta transición como un proyecto de empresa, y no como un trámite, saldrán reforzadas: conocerán mejor sus números, dependerán menos de las tareas manuales y tendrán más tiempo para lo que de verdad importa, su negocio y sus clientes. La fecha la marca la normativa; el ritmo lo decide cada empresa.
Emilio Martínez De la Fuente
Country Manager de TeamSystem España
Head of TeamSystem España, grupo conformado en España por 8 compañías: Software DELSOL, de la que es Director General, Aplifisa, Billin, Acumbamail, Asesor Excelente, Distrito.K, Golden Soft y Quipu.
Cuenta con amplia experiencia en los sectores de IT y de las Telecomunicaciones, donde ha liderado proyectos en diferentes compañías multinacionales como Microsoft, Telefónica Digital u Orange, y en países como España, el Reino Unido o Brasil.