29 de enero de 2026 - Tiempo de lectura 6 min
Fin del 3G: Por qué debes actualizar tu router a 4G/5G antes de que sea tarde
El
apagado de la telefonía móvil 3G en España ya es una realidad progresiva y coloca a muchas empresas ante un riesgo real del que no se habla mucho: quedarse sin conectividad. Más allá de los móviles antiguos, el fin del 3G afecta directamente a infraestructuras críticas que sostienen la operativa diaria de muchos negocios.
Si tu negocio es de los que aún confía en routers, módems o dispositivos IoT que solo funcionan en 3G, ha llegado el momento de planificar el salto a 4G y 5G para no quedarte sin actividad.
El apagado inminente de la Red 3G en España
La red 3G marcó un antes y un después en la navegación móvil y en los primeros servicios de datos avanzados. Sin embargo, se ha quedado atrás frente a las capacidades de las redes 4G y 5G, mucho más eficientes, seguras y preparadas para los usos empresariales actuales.
En España, los principales operadores han iniciado el apagado progresivo del 3G con un objetivo claro: liberar espectro radioeléctrico y reforzar la cobertura y la capacidad de las redes más modernas. El fin de la telefonía móvil 3G no implica simplemente perder una generación de cobertura; supone que todos los dispositivos que dependan exclusivamente de esta tecnología dejarán de conectarse a la red móvil, afectando tanto a equipos visibles como a infraestructuras críticas que operan en segundo plano.
Esta desconexión impacta directamente en procesos empresariales clave, desde terminales de pago hasta soluciones de monitorización remota, seguridad o gestión de activos distribuidos.
¿Cuándo apagan la red los principales operadores?
Cada operador ha definido su propio calendario para la retirada de la red 3G en España, aunque todos convergen en el mismo objetivo: acelerar la transición hacia las redes 4G y 5G. Esta diferencia en los calendarios es especialmente relevante para las empresas, ya que determina cuándo un servicio puede dejar de funcionar sin previo aviso si todavía depende del 3G.
- Vodafone inició el apagado del 3G de forma escalonada en 2022 y lo ha ido extendiendo progresivamente por todo el territorio. A finales de 2024, la desconexión ya era efectiva en las principales ciudades y áreas metropolitanas, como Madrid y Barcelona, consolidando el proceso a nivel nacional.
- Movistar comunicó su intención de completar el apagado definitivo del 3G en España durante 2025, en paralelo a la sustitución total de la red de cobre por fibra. En 2026, el proceso se encuentra en su fase final, con amplias zonas del país ya sin cobertura 3G operativa.
- Orange y el grupo MasOrange han optado por un calendario más gradual. Tras revisar sus planes iniciales, han comunicado que el apagado completo de la red 3G en España se producirá el 31 de diciembre de 2027, manteniendo el 2G como tecnología residual hasta 2030.
Este calendario confirma que el proceso ya está en marcha y que, en función del operador y la ubicación, tus servicios basados en 3G pueden estar muy cerca del punto de no retorno. Por este motivo, la planificación no puede esperar: revisar el parque tecnológico y anticiparse al apagado es clave para evitar impactos en servicios críticos.
Cómo el fin del 3G afecta directamente a tu empresa
Cuando se habla del apagado del 3G, el foco suele ponerse en los móviles antiguos. Sin embargo, el mayor riesgo para las empresas está en los sistemas invisibles que sostienen la operativa diaria. Cualquier dispositivo que utilice exclusivamente 3G para conectarse quedará aislado de la red, lo que implica que dejará de transmitir datos, enviar alertas y prestar los servicios para los que fue desplegado.
Entre los elementos más expuestos se encuentran los TPVs inalámbricos que se apoyan en la red 3G para procesar pagos, especialmente en comercios, restauración, logística o servicios en movilidad. También se verán afectados los sistemas de seguridad que emplean esta tecnología como enlace de respaldo para enviar alarmas o eventos a centrales receptoras, así como contadores, sensores y dispositivos IoT que reportan datos a plataformas de gestión.
Otro foco de riesgo relevante son los routers y módems de conectividad remota, habituales en sedes temporales, vehículos, zonas sin fibra o como backup de la conexión principal. Si estos equipos funcionan solo con 3G, el apagado de la red dejará sin acceso a aplicaciones corporativas, servicios en la nube y comunicaciones críticas en el momento más inoportuno, con un impacto directo en la continuidad de negocio y en la experiencia del cliente.
Las ventajas de migrar a 4G y 5G para empresas
En este contexto, la migración a 4G y 5G no debe verse únicamente como un movimiento defensivo, sino como una oportunidad para modernizar la infraestructura tecnológica de tu empresa. Las redes 4G ofrecen velocidades muy superiores al 3G y una mayor capacidad para gestionar tráfico intensivo de datos, algo esencial cuando tu negocio depende de aplicaciones en la nube, videoconferencias o acceso remoto a sistemas corporativos.
El 5G da un paso más al proporcionar unas latencias muy bajas y una mayor densidad de dispositivos conectados por antena, lo que resulta especialmente relevante en entornos industriales, proyectos de IoT avanzados, vehículos conectados o despliegues masivos de sensores distribuidos. Esta mejora de rendimiento se traduce en procesos más ágiles, mayor capacidad de automatización y una respuesta en tiempo casi real, algo que puede marcar la diferencia en sectores como la logística, la fabricación o los servicios profesionales en campo.
En el ámbito de la voz, la activación de VoLTE (voz sobre 4G) garantiza llamadas con mejor calidad y estabilidad, evitando dependencias a tecnologías obsoletas y permitiendo el uso simultáneo de voz y datos.
Para acompañar esta transición, soluciones como Oficina 4G/5G de Vodafone Empresas ofrecen una conectividad robusta y portable, con routers 4G y 5G o dispositivos MiFi diseñados específicamente para empresas que necesitan conexión inmediata en sedes temporales, vehículos, ubicaciones sin fibra o como respaldo de la red fija. Con datos ilimitados en España, estas soluciones están preparadas para soportar un uso intensivo de aplicaciones de negocio donde lo necesites.
Pasos clave para una migración exitosa
Para abordar la transición más allá del 3G de manera ordenada, el primer paso es realizar una auditoría de hardware en toda la empresa. El objetivo es identificar todos los routers, módems, TPVs, sistemas de seguridad, contadores y dispositivos IoT que dependan del 3G, y clasificarlos según su compatibilidad con 4G o 5G.
El segundo paso consiste en revisar el uso de la voz, verificando que son compatibles con 4G y que tienen activado VoLTE. Esta comprobación evita cortes en las comunicaciones de voz cuando el 3G deje de estar disponible y garantiza que tu plantilla pueda seguir llamando con normalidad mientras utiliza datos de alta velocidad para otras tareas.
En tercer lugar, resulta esencial coordinarse con el operador para conocer con precisión las fechas de apagado de la red en las zonas donde tu empresa opera. Contar con un interlocutor especializado, como el equipo de Vodafone Empresas, que puede ayudarte a validar la compatibilidad de los nuevos equipos 4G/5G, dimensionar correctamente las soluciones de conectividad y diseñar un plan de migración que minimice cualquier interrupción del servicio.
Actualizar tus routers y dispositivos a 4G y 5G no solo evita problemas de conectividad, sino que también mejora la velocidad, la calidad de la voz y la fiabilidad de la red, impulsando nuevas formas de trabajo más digitales y móviles.
Es el momento de revisar la infraestructura de tu empresa, planificar la migración y prepararse para un escenario post-3G, asegurando que tu negocio siga conectado, sin sobresaltos, ante los cambios en la red móvil.