La Inteligencia Artificial ha llegado como un tsunami y sería difícil encontrar alguien que hoy no haya usado alguna aplicación, aunque sea solo por probarla. Si ampliamos el concepto a esas aplicaciones de AI embebida, es decir, la que funciona en segundo plano, aunque el usuario no sea consciente de ella, el porcentaje sería prácticamente cien, salvo que no utilicen ningún tipo de dispositivo en su día a día.
Ante esa rápida adopción de la tecnología, en este nuevo episodio del podcast Vodafone Lab Café titulado "Aterrizando la IA", se debate sobre por qué no todas las empresas y organizaciones parecen estar adoptándola con la misma rapidez o estrategia y cómo pueden empezar a hacerlo, tal y como propone el título.
Lo más paradójico, según todos los participantes en esta conversación de expertos, es que, en realidad, están siendo los propios empleados quienes llevan las herramientas a su trabajo para mejorar sus tareas individuales, de forma proactiva, y no impulsadas desde arriba. Eso significa que, al mismo tiempo que para muchos responsables el freno está en los reparos sobre seguridad o confianza en el manejo de datos, en realidad están más expuestos por no tener ellos el control.
Esa preocupación es una de las que se debaten en este podcast en el que Alejandro López, CEO y cofundador de IMBox.me nos habla de su solución para facilitar el uso de herramientas tipo ChatGPT o Gemini, integradas con mensajería securizada corporativa, tan eficaz que es usadas por Policía Nacional o Guardia Civil en España. La cuestión es dar el siguiente paso de forma natural y que "si el trabajador se da cuenta de que puede hacer mejor su trabajo, nosotros le demos una solución de control”, añadió. En ese aspecto de la toma de control, Pablo Soto, director del programa de Innovación e Inteligencia Artificial de Vodafone Empresas lo explica de una forma muy gráfica: “La IA es como un coche que te puede llevar a nuevos lugares, y debes elegir ser conductor o copiloto”.
En ese viaje se encuentran líderes como Isaac Hernández, country manager de Google Cloud España, quien reveló información más que interesante sobre el punto en el que están a niveles de desarrollo, teniendo que reaccionar a la irrupción de una competencia especializada con la que no contaban, y datos como que actualmente "el 50% de la programación de Google ya la hace la IA.” Hernández pone también de ejemplo otras compañías que, por haber sido capaces de ver el verdadero potencial de la AI en sus modelos de negocio, han sido capaces de reinventarse completamente, y adelantar a otras empresas que hasta ese momento eran muy superiores en cuota de mercado a ellas. Lo importante, como dice en otro momento del podcast Alejandro López (Imbox) es no perderse por el camino mirando la manzana más alta del árbol, sino empezar por la de más abajo, la más cercana, y luego escalar.
En esa escalada, el cambio cultural de las organizaciones es esencial. La tecnología es solo el 50% de la ecuación. El otro 50% es la gente, y el éxito de la IA pasa por un cambio cultural que la acepte y la impulse. A través de certeras preguntas y facilitando la conversación, Carlos Becker, director de marketing y desarrollo de negocio de Vodafone Empresas y presentador del podcast, lleva a los participantes en este capítulo a extraer algunas conclusiones prácticas para lograr “Aterrizar la IA” como que la formación debe ser constante y enfocada a resultados concretos en su puesto. Que es vital fomentar el cambio desde el rol del líder y "activar la curiosidad más que nunca”, o centrarse en la visión estratégica para no empezar la casa por el tejado y asegurando que la solución se pueda "adaptar culturalmente”.
En todo caso, de la conversación se deduce que la IA prospera donde los empleados están dispuestos a cuestionar el statu quo y explorar nuevas formas de trabajar y es importante quitar el miedo a esta nueva forma de operar: La AI nos va a hacer a todos más eficaces porque está entrenada con el conocimiento previo de todos los humanos, desde Aristóteles al último de los usuarios con el que se entrenan los modelos. Y que tu empresa sea más inteligente, no tiene precio.
La Inteligencia Artificial está abandonando progresivamente los entornos puramente digitales para interactuar de forma directa con el mundo real, integrada en dispositivos capaces de percibir, analizar y actuar sobre su entorno. Esta evolución está dando lugar a una nueva generación de sistemas conectados capaces de percibir, analizar y actuar sobre su entorno físico de manera autónoma. Desde drones de inspección industrial hasta robots colaborativos y vehículos autónomos, la denominada IA física se perfila como uno de los grandes motores de transformación tecnológica de la próxima década.
Sin embargo, el éxito de esta revolución no depende únicamente de algoritmos más avanzados, sino que también exige una infraestructura de comunicaciones capaz de proporcionar conectividad instantánea, segura y resiliente. De cara a esta nueva necesidad, los operadores de telecomunicaciones están llamados a desempeñar un papel estratégico como habilitadores de la nueva economía inteligente.
En la primera entrega de esta serie analizamos por qué ninguna empresa puede aspirar a ser AI Ready si su información crítica sigue dispersa en hojas de cálculo, sistemas desconectados y silos departamentales. El primer paso era claro: ordenar el dato, construir una fuente única de verdad y sentar las bases para que cualquier algoritmo pudiera operar sobre información fiable, actualizada y gobernada.
Superado ese primer nivel de madurez, el siguiente reto consiste en activar esos datos. Porque la digitalización ya no se mide solo por la cantidad de información que acumula una empresa, sino por su capacidad para convertirla en decisiones, automatizaciones y flujos de trabajo inteligentes.
Aunque muchas empresas han logrado ordenar su información y salir del caos del Excel, el reto ahora es transformar esos datos en procesos que se ejecutan con menor intervención manual. ¿El objetivo? Reducir tareas repetitivas, ganar eficiencia y liberar recursos para actividades de mayor valor.
Ese es el salto competitivo que define el segundo nivel de madurez AI Ready: pasar de la visibilidad del dato a la hiperautomatización de procesos. Es decir, convertir la información centralizada en acciones coordinadas, escalables y cada vez más inteligentes.
Ya no basta con ofrecer una buena atención sanitaria. La experiencia del paciente se ha convertido en un factor diferencial para clínicas, hospitales y centros médicos. La inmediatez, la personalización y la continuidad en la comunicación son cada vez más importantes en un entorno en el que las líneas telefónicas se saturan, los chats acumulan consultas y los equipos administrativos gestionan cada vez más interacciones.
En el sector sanitario, la atención al cliente omnicanal permite integrar canales, optimizar procesos y ofrecer una atención al paciente más ágil, conectada y eficiente. Con el apoyo de los agentes de IA, este modelo puede dar un paso más, automatizando tareas repetitivas, reduciendo tiempos de espera y permitiendo que el personal se centre en los casos que realmente requieren intervención humana.
Un año más, Vodafone Business ha participado en C1b3rWall, el congreso organizado por la Policía Nacional para abordar los grandes retos de la ciberseguridad. En esta edición, el debate se ha centrado en un escenario cada vez más complejo, en el que los ciberataques no solo buscan robar información u obtener beneficios económicos, sino que también pueden formar parte de estrategias de desestabilización, influencia y conflicto híbrido.
Las administraciones públicas son uno de los objetivos prioritarios de los ciberdelincuentes. Tienen que hacer frente no sólo a un aumento de las amenazas, sino también a una mayor sofisticación de los ciberataques. Un ejemplo de ello lo constituyen las entidades públicas catalanas donde la Agencia de Ciberseguridad de Catalunya gestionó en 2025 un total de 6.544 ciberincidentes dentro del sector público de la región. Este dato representa un repunte del 94% en comparación con el informe del año anterior, lo que consolida una tendencia de crecimiento en el volumen de ciberamenazas. En paralelo, las infraestructuras de monitorización de la Agència detectaron más de 9.100 millones de intentos de ataque, un 32% más que en 2024.
Elegir entre tarifas móviles para pymes implica mucho más que comparar precios. La conectividad es imprescindible para gestionar ventas, operaciones, herramientas digitales y atención al cliente. Por eso, la decisión entre una tarifa low-cost y una solución premium puede tener un impacto directo en la productividad, la seguridad y la continuidad del negocio.