Más de 50 modelos de negocio con Inteligencia Artificial
Por Editorial Vodafone Business
En las últimas semanas hemos asistido a un boom mediático entorno al despliegue masivo de aplicaciones de Inteligencia Artificial como surgidas de la nada, pero lo cierto es que detrás de cada anuncio hay años, incluso décadas, de constante desarrollo y de puesta en práctica por diferentes sectores e industrias.
Hoy podemos decir que la IA está impactando en prácticamente todos los sectores e industrias y que no exageran quienes la consideran la nueva revolución, tras la industrial y la de internet. En este artículo vamos a conocer las conclusiones del Think Tank “Inteligencia Artificial impacto en el modelo de negocio” lanzado por Vodafone Business en 2022, así como presentar mas de 50 casos de uso reales de esta tecnología en diferentes industrias y cómo están impactando en los modelos de negocio.
El pasado 10 de mayo se presentó en el marco del Vodafone Lab el informe elaborado por el panel de expertos del Think Tank sobre Inteligencia Artificial y que está disponible para descarga en la web de Vodafone Business.
En las palabras de bienvenida e introducción, Carlos Becker (Director de Marketing y Desarrollo de Negocio) se dirigió a los asistentes, más de 450 entre presenciales y remotos, explicando cómo el 5G va a ser un factor de impulso exponencial de la Inteligencia Artificial, lo que sumado a la computación cuántica permitirá que se pueda usar en tiempo real, explotando todo el potencial de los algoritmos. Para incidir en el factor velocidad, compartió una anécdota personal. Hace 30 años, estaba estudiando la carrera de Teleco y su proyecto fin de carrera era, precisamente, sobre Redes Neuronales para el control adaptativo de centrales de Iberdrola. "Resulta que estaba allí —relata Carlos Becker—, en el laboratorio de matemáticas y te ponías a entrenar un robot. Estaba semanas aprendiendo y después de dos semanas veía lo que había pasado".
Hoy, es fácil comprobar cómo esta tecnología de redes neuronales, algoritmos y aprendizaje automático es algo que cambia semana a semana, mes a mes y que nos desborda un poco a todos.
Volviendo al Informe que se presentó ese día, en él se concentran más de 50 casos de uso, muchas horas de trabajo, de "gente que sabe mucho en múltiples sectores, múltiples ámbitos de actividad y realmente vale para muchísimas cosas", explica y añade uno de los puntos de los que más adelante se volverá a hablar: "El debate, de hecho, se está moviendo a la parte ética y a la parte del todo o nada. Ese es el resumen de por qué Vodafone apuesta también por una tecnología habilitadora de negocio".
La Inteligencia Artificial y la Inteligencia Colectiva
Esther Sánchez (Directora de Innovación de Vodafone Business) fue la encargada de presentar al resto de participantes y representantes del Think Tank y lo hizo citando a Peter Drucker: "La mejor manera de predecir el futuro es creándolo. Y nosotros queremos poner nuestro granito de arena en esto de la creación del futuro". Un granito que se suma al de miles de investigadores y emprendedores en todo el mundo, en un ejercicio de colaboración, en muchos casos en formato Open Innovation, que explica en gran medida el estado actual de esta tecnología. Sánchez lo comparó a la Misión Apolo XI: "La primera vez que el hombre llega a la luna hace más de 50 años fueron más de 400.000 personas las que participaron en todo el proyecto".
Esther Sánchez explica los fundamentos del proyecto de innovación y cocreación llevado a cabo por el Think Tank de Vodafone Business, basado en tres pilares:
"Por un lado, la inteligencia colectiva, que siempre es mucho más potente que la suma de inteligencias individuales. Por otro lado, el tema de colaboración, esa generosidad para compartir el conocimiento con los demás. Y la última parte, también muy importante, innovación, ser pioneros, atreverse a ser los primeros en hacer algo".
Qué está pasando con la Inteligencia Artificial
El panel de expertos presentes en la cita de Vodafone Plaza, así como las mesas redondas posteriores, trataron de dar respuesta a algunas preguntas y dudas esenciales que sobrevuelan nuestras cabezas en los últimos meses. ¿Qué es lo que está pasando? ¿Cuál es el estado de la Inteligencia Artificial real? ¿Qué retos están encontrando las empresas? ¿Dónde está impactando? ¿En qué parte del negocio y qué recursos tienen? ¿Cómo van cubriendo esas necesidades?
También hubo tiempo para mirar más lejos y avanzar en el tiempo, pensando en la Inteligencia Artificial del mañana, del futuro. ¿Qué tendencias vemos? ¿Qué nuevos modelos de negocio nos puede traer? ¿Cuáles son los aspectos más importantes para que se siga desarrollando?
Todas esas respuestas se pueden encontrar en el informe presentado y disponible para su descarga, y que antes de ser lanzado tuvo que ser nuevamente revisado y actualizado por la rapidez de los acontecimientos.
"Cuando ya teníamos el informe prácticamente para maquetar estos, estoy hablando de noviembre y diciembre, llega todo el boom de la Inteligencia Artificial generativa —confiesa Esther Sánchez—. Claro, no podíamos sacar un informe sin incluir esta parte. Nos fuimos a marzo, compartimos las conclusiones que ya teníamos con toda la comunidad e hicimos una sesión en la que profundizamos".
El resultado es que se han analizado y compartido más de 53 casos de uso, recogidos todos en el informe, y que se han generado entre todas las etapas y la información que hemos ido recabando en más de 160 páginas.
Los expertos que están haciendo realidad la Inteligencia Artificial
Para elaborar el informe, el Think Tank de Vodafone Business ha contado con la participación activa de expertos de Google y Microsoft, la visión de la pequeña startup y de la universidad con el Instituto de Empresa, ICAI, ESIC o la UNED. Pero también de grandes corporaciones como el BBVA, Red Eléctrica Española u organismos públicos como la Comunidad de Madrid, la Policía o la Cruz Roja.
Ahora, el Think Tank se enfoca en la parte de optimización, de la eficiencia y reducción de costes.
Retos más allá de la analítica de datos
Al abordar la aplicación de esta tecnología en los modelos de negocio, muchas veces hablamos de analítica de datos, no tanto de Inteligencia Artificial.
Pero hay muchos retos a resolver y otros que, aunque parecen sencillos, distan mucho de estar resueltos. El informe elaborado por los expertos identifica algunos como el talento, de la capacidad tecnológica e infraestructura de las empresas. Esta falta de talento y las organizaciones obsoletas hacen que muchos proyectos se queden sin hacer.
Durante las mesas redondas —que puedes volver a ver en el canal de YouTube de Vodafone Business— moderadas por Rafael García (Innovation Manager. Vodafone Business) y Esther Sánchez, se debatió sobre las expectativas y opiniones de los diferentes expertos frente a estos y otros retos.
Sobre cómo va a impactar en los modelos de negocio, Francisco de Ángel Gimeno (Partner Technology Strategy. Microsoft) cree que afectará a todos los sectores, por ejemplo en los cálculos de materiales, los cálculos de estructuras o las simulaciones. Pero también en sectores de Inclusión: “Imaginaos que vuestro Alexa o vuestro Google sea capaz de hacer más cosas que encender y apagar las luces en vuestra casa. Que sirva para poder conversar con personas que están aisladas o que viven en soledad, como tantos mayores que tenemos en nuestra sociedad”, propone.
Sobre el reto que representa superar las barreras del miedo, Javier Pérez Trigo ( Head of Digital Natives de Google) cree que va a tener un impacto similar a largo plazo a la llegada de la electricidad o de los ordenadores a las empresas: “Inicialmente, si pensáis cómo se fue incorporando el ordenador a la empresa, pues había pequeños casos de uso, ciertos puesto de trabajo, que se iban matizando ciertas cosas que se van transformando, pero que con los años fue llegando a todas partes y deformando completamente la forma de trabajo”.
Sobre este asunto tan candente, los puestos de trabajo que se verán afectados, los que quedarán obsoletos y los que surgirán de nueva creación, José Esteban. (CTO Eviden Iberia, Italy & MEA)) cree que en estos momentos el problema es la falta de talento disponible y la necesidad de crear nuevos perfiles: “Hemos visto la necesidad de lo que yo llamo el perfil pegamento, que es una persona que a lo mejor no es de matrícula de honor en ninguno de los temas de Inteligencia Artificial, pero sí que tiene un notable y que es esa persona que puede hacer de traductor y de intérprete para asegurar que el equipo multidisciplinar trabaja adecuadamente.”
Para David Hurtado (Customer Success innovation Lead. Microsoft) el reto está en el perfil del Ingeniero de Datos, y diferenciar entre la Inteligencia Artificial “Tradicional” y la Generativa, ya que “la mayor parte de las compañías no van a crear modelos de Inteligencia Artificial, van a utilizar modelos de otros”.
El siguiente reto abordado fue el tema de la seguridad, la privacidad y la legislación. Juan Ignacio Rouyet (Consultor/Think Tank IA. We the Humans, Eraneos) cree que ahora mismo se está hablando más, quizás “no tanto de Inteligencia Artificial ética, sino responsable”.
Y en especial, piensa que hay que abordar la cuestión del sesgo y si conseguiremos erradicarlos totalmente: “Para evitar los sesgos, un elemento es ir a datos anónimos y mirar los datos —propone José Esteban, y añade—. Posiblemente no los eliminemos, pero de igual manera que en la sociedad no somos justos, la vida no es justa. Pero lo que hace interesante la vida es que lo intentamos”.
Celia Sánchez. (CEO de 1Millionbot) quiso destacar los aspectos positivos de la Inteligencia Artificial y llamó la atención sobre la diferencia entre las aplicaciones y la usabilidad a nivel social más amplio, igual que ahora no ponemos en duda que cualquiera, nosotros, o casi todo el mundo sabemos leer y escribir y es un activo constante: “Y creo que tendremos que llegar a un nivel de digitalización básico en Inteligencia Artificial que nos permita hacer un uso de esa AI, Igual que ahora accedemos a libros o Internet.” En este sentido, destacó cómo “la Inteligencia Artificial está permitiendo acercarnos a colectivos mucho más vulnerables, como pueden ser personas mayores en riesgo de soledad o en exclusión social. También colectivos como las víctimas violencia de género, donde de forma un poco a lo mejor contradictoria, a nivel intuitivo, las personas a veces nos sentimos más confiadas en hablar con una máquina, sabiendo que es una máquina, si lo hace bien”.
Una cita con la Inteligencia Artificial en profundidad
La presentación delinforme sobre el impacto de la Inteligencia Artificial en los modelos de negocio está disponible en vídeo para que puedas volver a escuchar a los expertos que lo han elaborado explicar el estado actual de la tecnología que está llamada a cambiarlo todo.
Esther Sánchez resume la cita comparando la IA con el agua y no con el petróleo, como muchos denominan a este nuevo recurso: “Vamos a ver la Inteligencia Artificial como el agua. El agua que nos trae vida está por todas partes, nos trae oportunidad, nos trae negocio, pero siempre que sepamos encauzarla bien, regularla bien y enfocarla donde la tenemos que enfocar para tener una mejor sociedad. Evitando el mal uso”.
Te invitamos a verlo en nuestro canal, pero además, no dejes de descargar el informe en PDF para acceder a todo ese conocimiento.
Nuestro objetivo es construir una sociedad centrada en el progreso socioeconómico. Creemos que la tecnología y la conectividad pueden ayudar a mejorar la vida de millones de personas y empresas. Tenemos el compromiso de hacerlo reduciendo nuestro impacto ambiental y construyendo una sociedad digital inclusiva que respeta nuestro planeta.
La nueva normativa sobre llamadas comerciales introduce un cambio relevante para las empresas que utilizan el teléfono como canal de captación, venta o prospección. A partir del periodo de adaptación previsto, estas comunicaciones deberán identificarse con el prefijo 400, un rango específico que permitirá diferenciarlas de otras llamadas, como las de atención al cliente o servicio posventa. Para las pymes, esto implica revisar centralitas, sistemas VoIP, marcadores automáticos y flujos comerciales para garantizar una transición ordenada.
La conectividad se ha convertido en un activo crítico para la continuidad operativa, la seguridad y la competitividad de las empresas. Cada vez más procesos dependen del acceso a información en tiempo real, tanto para la toma de decisiones como para la comunicación entre equipos, sedes, sistemas y dispositivos IoT.
Durante años, la conexión satelital estuvo asociada a entornos muy aislados, velocidades limitadas y costes elevados. Era una opción excepcional, reservada para casos donde no existía ninguna alternativa terrestre viable. Sin embargo, la evolución tecnológica de los últimos años está cambiando esta percepción.
La aparición de constelaciones de satélites en órbita baja (LEO), junto con los acuerdos entre operadores móviles globales y proveedores espaciales, ha ampliado el papel del satélite dentro de las arquitecturas corporativas. Hoy ya no se plantea únicamente como una solución de último recurso, sino como una capa complementaria para organizaciones que necesitan movilidad, resiliencia y cobertura más allá de los límites de las redes terrestres.
La cuestión clave para cualquier director de IT, CTO o responsable financiero ya no es si el satélite es mejor o peor que la fibra óptica o el 5G, sino en qué escenarios aporta un verdadero retorno operativo y estratégico.
La digitalización de procesos, sedes, aplicaciones y modelos de trabajo está cambiando la forma en que las organizaciones consumen tecnología. Del mismo modo que muchas empresas han pasado de comprar software a contratarlo como servicio, la conectividad corporativa también está evolucionando hacia modelos más flexibles, escalables y adaptados a las necesidades reales del negocio.
Aquí es donde surge NaaS, o Network as a Service, un modelo que permite consumir servicios de red bajo demanda, mediante suscripción y con una estructura de costes más previsible. La red deja de entenderse como una infraestructura rígida basada en grandes inversiones iniciales para convertirse en un servicio capaz de crecer, adaptarse y gestionarse de forma más ágil.
La auditoría de ciberseguridad se ha convertido en una herramienta clave para que las pequeñas y medianas empresas refuercen la protección de sus sistemas y tengan una visión más completa de su entorno digital. Los ciberataques ya no solo afectan a las grandes corporaciones, las pymes necesitan identificar con precisión sus puntos débiles antes de que puedan ser aprovechados por un atacante.
Lejos de ser un examen punitivo, la auditoría funciona como un chequeo preventivo que permite detectar vulnerabilidades, optimizar la seguridad de la infraestructura tecnológica y reforzar la resiliencia digital de la empresa.
Además, el aumento del ransomware dirigido específicamente a pequeñas empresas ha convertido este tipo de evaluaciones en una medida estratégica para minimizar interrupciones, proteger la información crítica y garantizar la continuidad del negocio.
Las pymes gestionan cada vez más información y servicios conectados, contar con una evaluación periódica facilita la detección de áreas de mejora, el fortalecimiento de la resiliencia digital y el avance hacia un entorno tecnológico más seguro. Además, ayuda a garantizar la continuidad operativa y a reforzar la confianza en todos los procesos de la empresa.
A medida que la ciberseguridad gana protagonismo en las estrategias corporativas, las empresas se vuelven más exigentes con sus proveedores especializados en ciberseguridad.
Este aumento de la exigencia ha evidenciado una relación más compleja de lo previsto. Un estudio para Sophos de la firma de investigación Vanson Bourne revela una desconexión profunda entre la confianza que las organizaciones depositan en sus proveedores y el valor real que perciben de esa relación.
De hecho, solo el 5% de los responsables de TI afirma confiar plenamente en sus proveedores de ciberseguridad, una cifra que confirma hasta qué punto la relación cliente-proveedor se ha tensionado por la falta de transparencia, resultados verificables y acompañamiento estratégico.
La digitalización está transformando de forma radical la gestión de los recursos humanos. Tradicionalmente, los departamentos de RR.HH. han funcionado con criterios intuitivos, procesos manuales y decisiones basadas en la experiencia acumulada. Sin embargo, en los últimos años ha surgido el People Analytics, un enfoque que aplica el análisis de datos a la gestión del talento y que se está consolidando como puente entre la ciencia de datos y la gestión de capital humano. Su gran ventaja es que va más allá de la acumulación pasiva de registros, ya que emplea modelos estadísticos y algoritmos de inteligencia artificial para mejorar la toma de decisiones.
La carrera de las empresas por aprovechar las ventajas de la Inteligencia Artificial choca frontalmente con un problema estructural que muchas organizaciones todavía no han resuelto: la IA no corrige el desorden empresarial, sino que lo amplifica.
El uso de IA sin haber resuelto previamente ese desorden ha generado una paradoja cada vez más frecuente con compañías que quieren implementar modelos predictivos, automatización avanzada o asistentes inteligentes mientras su información crítica continúa fragmentada en hojas de Excel locales, bases de datos desconectadas y departamentos que operan como compartimentos estancos.
La situación es especialmente habitual en organizaciones que han crecido de forma acelerada o que han digitalizado procesos de manera parcial y descoordinada. El departamento financiero maneja sus propios indicadores, operaciones trabaja sobre otros datos y ventas utiliza versiones distintas con la información comercial. El resultado es un ecosistema donde la información no fluye, sino que se duplica o triplica, y en muchos casos, pierde fiabilidad y genera más ruido del que pretende eliminar.
Es aquí cuando emerge un concepto fundamental denominado AI Ready. Una empresa AI Ready no es simplemente aquella que utiliza herramientas de Inteligencia Artificial, sino la que ha alcanzado un nivel de madurez técnica y organizativa que permite que cualquier algoritmo opere sobre datos fiables, consistentes y gobernados.
La digitalización de la economía ha convertido el dato en el activo más valioso de cualquier organización. Lo que antes era un recurso complementario se ha transformado en un elemento estratégico para competir, innovar y tomar decisiones de negocio. Lo mismo sea Big Data cuantitativo que microdata cualitativo, este cambio de paradigma redefine la definición de modelos de negocio y el concepto de competitividad empresarial. Partiendo del dato generado, quien mejor lo controla, explota y protege su información camina un paso por delante.
Pero ese uso generalizado del dato da lugar a nuevos marcos regulatorios como la Data Act o Reglamento (UE) 2023/2854, que introduce una obligación clara para mayo de 2026. En ese momento, las empresas deberán garantizar el control total sobre sus datos. Esto implica no solo acceso, sino también capacidad real de uso, transferencia y gobernanza. La llamada ley de datos marca así un punto de inflexión en la soberanía de datos, trasladando el poder desde los proveedores tecnológicos hacia las organizaciones usuarias. Si pensabas que en cuestión de datos protegidos bastaba con las directrices RGPD, ahora el escenario regulatorio es mucho más amplio y exigente.
La digitalización de las pymes en España vive una realidad contradictoria. La mayoría de las empresas cree haber avanzado lo suficiente, sin embargo, los datos muestran una realidad muy distinta: muchas han incorporado herramientas digitales, aunque todavía no han transformado sus procesos de negocio.
El Barómetro de Digitalización de la pyme española 2026 confirma esta brecha: el 79% de las pequeñas y medianas empresas considera que tiene un nivel medio o alto de digitalización, pero solo el 9% ha logrado una adopción sólida de tecnologías clave como cloud, inteligencia artificial y ciberseguridad. Esta diferencia de 70 puntos revela que miles de empresas están tomando decisiones estratégicas basadas en una percepción equivocada de su madurez digital.
El 5G Network Slicing emerge como una de las capacidades más estratégicas del ecosistema 5G, especialmente para sectores donde la disponibilidad, la latencia y la continuidad operativa son factores de negocio irrenunciables. La conectividad ha dejado de ser únicamente un canal de comunicación para convertirse en un componente crítico de la continuidad operativa.
La evolución de las redes móviles hacia entornos completamente virtualizados está transformando la manera en que las empresas diseñan, protegen y garantizan sus operaciones críticas. A diferencia de generaciones anteriores, el 5G no solo incrementa la velocidad de transmisión, sino que su verdadero salto evolutivo reside en la posibilidad de crear redes virtuales independientes sobre una misma infraestructura física, cada una optimizada para un caso de uso concreto y respaldada por acuerdos de nivel de servicio (SLA) específicos.
El trabajo diario en cualquier empresa ya no se limita al espacio físico de la oficina. Desde hace años, el smartphone se ha convertido en una extensión de la actividad empresarial. A través de él, se accede a las cuentas bancarias de la empresa, se gestionan las bases de datos de los clientes, se coordinan pedidos o se firman documentos.
Sin embargo, el móvil es el dispositivo que más se descuida en lo que a seguridad se refiere. La realidad es que, mientras las empresas refuerzan la seguridad de sus servidores, endpoints o redes corporativas, el smartphone sigue sin considerarse un dispositivo vulnerable.
Esto supone un riesgo directo para la seguridad y continuidad del negocio, ya que puede comprometer el acceso a datos, sistemas y herramientas esenciales para la actividad diaria de la empresa.
Mejorar la eficiencia energética y reducir el consumo de energía es un factor clave para incrementar la competitividad de las pymes. Más que una cuestión de ahorro, el gasto energético se ha convertido en una palanca estratégica que afecta directamente a la rentabilidad y la sostenibilidad del negocio. En este contexto, el Internet de las Cosas (IoT) se presenta como un aliado inmediato, accesible y efectivo capaz de transformar la forma en que las empresas gestionan su consumo energético.
La entrada en vigor de la AI Act a partir del 2 de agosto de 2026 marca un antes y un después en la forma en que las empresas desarrollan y utilizan sistemas de Inteligencia Artificial. Aunque la normativa comenzó su despliegue en 2024, será este año cuando la mayoría de sus obligaciones sean plenamente exigibles. Adaptarse a la AI Act, la ley de IA europea, es ya una prioridad para cualquier organización que quiera operar con garantías.
Como suele ocurrir con cada nueva normativa, existen dudas y cuestiones a desarrollar que muchos necesitan aclarar para ponerse manos a la obra en su aplicación. En este escenario, adoptar un enfoque de IA ética será clave para cumplir con la regulación y generar confianza.