Este es el método de Silicon Valley para detectar oportunidades de negocio
Desde hace 12 años, John Hagel III se encarga de investigar y dar a conocer a las empresas las oportunidades de negocio que se están perdiendo a través de su trabajo como Chairman del Center for the Edge de Deloitte & Touche. Tras estudiar a las empresas tecnológicas más exitosas, desde su centro identifican oportunidades emergentes en cualquier tipo de industria. Según Hagel, estas empresas exitosas emplean un enfoque estratégico particular dividido en un plan a largo plazo y otro a corto plazo en donde lograr objetivos concretos. El director del centro de Deloitte analiza la estrategia empresarial y el nuevo concepto de liderazgo de las compañías más exitosas de Silicon Valley.
JOHN HAGEL Director del Center for the Edge de Deloitte
Tras estudiar Derecho corporativo y estrategia de negocio en Harvard, John Hagel III inició una exitosa carrera profesional en la que ha pasado por empresas como Atari y McKinsey & Company para, posteriormente, establecerse como consultor de dirección independiente. En sus casi 40 años de experiencia en Silicon Valley, Hagel ha ayudado a numerosos ejecutivos a anticipar y gestionar oportunidades de negocio emergentes. Desde 2007 es el fundador y director del Center for the Edge de Deloitte además de continuar publicando libros sobre estrategias de negocio y de marketing, liderazgo y otras materias.
En muchas empresas, las reuniones siguen siendo un punto ciego en su estrategia de gestión del conocimiento: se habla mucho, se documenta poco y la información clave se diluye entre notas dispersas y correos posteriores.
La integración de la transcripción de Microsoft Teams con Microsoft 365 Copilot cambia esta rutina, ya que permite transcribir audio a texto de forma segura, automatizada, gestionada y nativa dentro del propio ecosistema de Microsoft 365, sin necesidad de recurrir a servicios externos.
El comercio electrónico está viviendo una transformación profunda. Hasta ahora, el éxito de una tienda online se medía por el tráfico que recibía, pero la Inteligencia Artificial está transformando esas reglas: ya no solo ayuda a los usuarios a encontrar productos, sino que empieza a comprarlos por ellos.
Este nuevo escenario convierte a la tienda online en un proveedor de datos al que los agentes inteligentes acuden para recomendar y ejecutar compras. Adaptarse a este contexto significa repensar cómo hacer que la marca y los productos sean visibles y relevantes, incluso cuando el usuario ni siquiera llega a visitar la web.
La competencia ya no se mide solo por la ubicación del local o por el boca a boca tradicional. La competencia se mide por la capacidad que tiene un negocio de aparecer en los primeros resultados cuando un cliente potencial busca en Google dónde comer, a qué taller acudir o qué profesional contratar en su barrio.
El objetivo de las pequeñas empresas sigue siendo el mismo: atraer a clientes de calidad, mejorar su reputación y convertir visitas en ventas. Lo que ha cambiado es el recorrido que realiza el cliente antes de decidirse.
El primer punto de contacto ya no suele ser la página web, sino el perfil de empresa que aparece directamente en Google. Por eso, no basta con tener una web; es necesario que el negocio optimice y gestione de forma activa todo su ecosistema digital, desde el perfil de empresa en Google hasta las reseñas y las fotografías que se muestran en mapas y listados locales. Integrar estas acciones dentro de unas estrategias de marketing digital bien definidas es lo que permite convertir la visibilidad en resultados reales.
Empezar como autónomo es toda una aventura. El trabajo por cuenta propia tiene numerosas ventajas, pero cuando se inicia un negocio, el principal reto es el de cómo captar clientes. Se puede tener la mejor idea o el mejor producto, pero eso no es suficiente: hay que saber cómo encontrar a los clientes y para ello, es necesario contar con una estrategia de captación que permita a la empresa crecer.
Cada vez menos clientes llevan dinero en efectivo, y quienes lo hacen lo usan de forma ocasional. Los hábitos de pago han evolucionado hacia la inmediatez: el gesto de sacar una tarjeta o acercar el móvil se ha convertido en la acción cotidiana de cualquier compra, sea grande o pequeña. Desde una cafetería hasta una tienda de barrio, todos los negocios necesitan ofrecer opciones de pago con tarjeta o con el teléfono.
Adoptar un sistema moderno de cobro no solo responde a una demanda del cliente, sino que también mejora la gestión del negocio, reduce errores y proyecta una imagen profesional. Sin embargo, surge una pregunta frecuente: ¿es lo mismo un TPV que un datáfono?
Toda empresa persigue mejorar su eficiencia operativa y para ello, apoya buena parte de sus operaciones en sistemas ERP y CRM. Ambas aplicaciones han permitido optimizar procesos clave y mejorar la productividad, pero la firma de documentos sigue suponiendo un cuello de botella en muchas ocasiones.
Integrar la firma digital en estos sistemas de gestión supone un paso un paso decisivo hacia la automatización de los flujos de trabajo, por lo que es fundamental saber cómo implementarla y hacerlo con todas las garantías de seguridad y cumplimiento normativo.