La tecnología Crowdcell consiste en la capacidad para desplegar celdas de cobertura móvil en lugares donde no hay disponibilidad, utilizando la red existente. Ahora, esa tecnología se puede integrar en un dron, lo que será especialmente útil en casos de catástrofes naturales o allí donde la cobertura comercial se cae por motivos accidentales o saturación de la demanda. El empleo de un dron permite desplegar de forma inmediata esa cobertura.
Conectado a una caja con un cable de ochenta metros, una vez en el aire el dron ofrece una cobertura prácticamente ilimitada, por ejemplo, en grande eventos donde miles de personas se concentran en un solo sitio demandando servicios móviles, como un concierto o un estadio de fútbol donde la red comercial pueda sobrecargarse.
En cuestión de minutos, el dron se despliega y puede estar volando las horas que haga falta.
Redes disponibles en cualquier momento
El rápido crecimiento del tráfico de datos móviles debido entre otros factores a la creciente utilización de servicios multimedia como música o vídeo, o la adopción de Internet de las Cosas, requiere redes más potentes. Una de las estrategias para aumentar la capacidad y cobertura de las redes del futuro es la integración de un gran número de células pequeñas y relays, además de las estaciones base existentes.
Los dispositivos que hacen posible esta conectividad Crowcell al ser de reducido tamaño se pueden instalar no solo en drones sino en otros vehículos y equipos. Además, gracias a las mejoras tecnológicas, se ha desarrollado junto al dron una inteligencia de red que puede activar y desactivar estas celdas de red de forma automática según vaya siendo necesario.
Por ejemplo, si están integradas en un vehículo, se pueden encender o apagar dinámicamente en función de la cobertura que haya en cada sitio.
Con la tecnología Crowdcell, como no requiere ninguna conectividad especial, el despliegue es mucho más económico como solución.
Vehículos conectados en redes Crowdcell
Para la industria del automóvil, esta posibilidad de conectividad que ofrecen los dispositivos Crowdcell representan una nueva oportunidad de desarrollo para sus vehículos del futuro. Así, BMW desarrolla el proyecto de investigación “vehicular CrowdCell”, que amplía el concepto de la “Small Cell vehicular”, presentado el año pasado en MWC Barcelona. Mientras que las “células vehiculares pequeñas” o femtocélulas móviles, optimiza la recepción de radio móvil en el interior de los vehículos, ahora el sistema también es capaz de aumentar la capacidad y cobertura de las redes de telefonía móvil. BMW Group se ha asociado con peiker y Nash Technologies para presentar un prototipo de la “vehicular CrowdCell” integrado en un vehículo de investigación de BMW.
Una posible aplicación de las CrowdCells vehiculares son las flotas de automóviles para compartir, en particular en los vehículos eléctricos.
Aquí, un gran número de vehículos repartidos en ciudades y regiones podría servir como repetidores de radio locales, cuando esté estacionados.
Si uno o más usuarios están situados cerca de una femtocelda móvil, esta se activa a demanda con el fin de aumentar el ancho de banda o proporcionar la cobertura de red adicional. De tal manera, el rendimiento de la red existente puede ser optimizado dinámicamente. Los beneficios para los usuarios de teléfonos móviles en puntos de acceso incluyen una mayor tasa de datos y la ausencia de distorsión de recepción, especialmente en áreas donde la cobertura de la señal es baja.
Nuestro objetivo es construir una sociedad centrada en el progreso socioeconómico. Creemos que la tecnología y la conectividad pueden ayudar a mejorar la vida de millones de personas y empresas. Tenemos el compromiso de hacerlo reduciendo nuestro impacto ambiental y construyendo una sociedad digital inclusiva que respeta nuestro planeta.
La Directiva Europea de Transparencia Salarial obligará a las organizaciones a revisar sus políticas de compensación, reforzar sus mecanismos de control y dotar de mayor objetividad a sus procesos de selección y gestión del talento. Su incorporación al marco normativo español ampliará las obligaciones ya existentes en materia de igualdad retributiva y exigirá una mayor transparencia en la definición y comunicación de los salarios. Pero, más allá del cumplimiento legal, este nuevo escenario representa una oportunidad para fortalecer la confianza de los empleados, mejorar el clima laboral y reforzar la reputación corporativa.
La gestión de cobros sigue siendo uno de los grandes desafíos para las pymes españolas. Los retrasos en los pagos tensionan la liquidez, dificultan la planificación financiera y pueden convertir una empresa viable en un negocio con problemas de tesorería. Para afrontar esta situación, contar con un programa de facturación online permite automatizar procesos, reducir errores y tener mayor control sobre el ciclo de cobro.
La próxima gran revolución tecnológica ya está llamando a la puerta y ha dejado de ser una promesa de laboratorio para convertirse en uno de los principales vectores de competencia tecnológica, económica y geopolítica. En 2026, gobiernos y grandes corporaciones están acelerando sus inversiones en computación cuántica con el objetivo de liderar una tecnología que transformará sectores estratégicos durante las próximas décadas. España dispone de una oportunidad real para consolidarse como un referente europeo si logra convertir su capacidad científica en innovación empresarial y desarrollo industrial.
La integración de la inteligencia artificial generativa se está consolidando como un catalizador para mejorar la eficiencia y productividad de las empresas. Soluciones como Microsoft Copilot Chat permiten automatizar tareas repetitivas, agilizar la búsqueda y el análisis de información y facilitar la toma de decisiones en el día a día.
Su impacto es especialmente relevante en las pymes, donde los equipos suelen asumir múltiples funciones y el tiempo disponible es uno de los recursos más críticos. En este sentido, Copilot Chat ayuda a reducir la carga administrativa y permite que los profesionales se centren en tareas más importantes para la empresa.
Tras años de avances en automatización, analítica avanzada y asistentes conversacionales, las organizaciones más innovadoras están comenzando a adoptar un modelo mucho más ambicioso: la autonomía operativa impulsada por la IA agéntica. Esto significa que la inteligencia artificial está entrando en una nueva etapa que las empresas deberán valorar si quieren mantener su competitividad en los próximos años.
Esta evolución representa, otra vez, un cambio de paradigma. Si ya te habías adaptado a herramientas que automatizan tareas aisladas o responden preguntas de usuarios, debes entender que ese era solo el primer paso. Ahora estamos en el siguiente con la nueva generación de agentes inteligentes capaz de comprender objetivos, planificar acciones, interactuar con múltiples sistemas, tomar decisiones y completar procesos de principio a fin con una supervisión mínima. Es lo que llamamos autonomía operativa: la capacidad de apoyarse en agentes inteligentes para ejecutar procesos complejos de principio a fin, con una supervisión humana cada vez más estratégica.
Para las empresas, este nuevo cambio supone una oportunidad sin precedentes para incrementar la productividad, reducir costes operativos y acelerar la capacidad de respuesta en un entorno cada vez más competitivo. La IA agéntica transformará las operaciones empresariales, y lo que debes pensar desde ahora mismo es cuándo y con qué velocidad será adoptada por tu organización.
La conversación sobre inteligencia artificial ha evolucionado desde la automatización de tareas hacia una cuestión mucho más ambiciosa: ¿puede una empresa tomar decisiones operativas de forma autónoma?
La respuesta ya no pertenece al terreno de la teoría, pues las organizaciones más avanzadas están construyendo ya modelos capaces de analizar información, interpretar contextos complejos, ejecutar procesos y optimizar resultados prácticamente en tiempo real. Alcanzar este nivel de madurez no ocurre de forma espontánea, sino que es el resultado de una evolución estructurada.
En la primera entrega de esta serie, analizamos cómo una organización AI Ready debía comenzar por resolver el principal problema de cualquier estrategia de inteligencia artificial: la fragmentación de los datos. Sin una Plataforma Unificada capaz de consolidar información procedente de todos los sistemas corporativos, cualquier iniciativa de IA nace limitada.
En la segunda parte exploramos cómo la hiperautomatización, mediante tecnologías como RPA (Robotic Process Automation) e IDP (Intelligent Document Processing), permitía eliminar tareas repetitivas, acelerar procesos y liberar recursos humanos para actividades de mayor valor.
Ahora llegamos al siguiente nivel: La empresa ya dispone de datos conectados y ya ha aprendido a automatizar procesos. El siguiente paso consiste en dotar al negocio de la capacidad de interpretar, decidir y actuar.
En otras palabras, la organización deja de utilizar la tecnología únicamente para “hacer” trabajo y comienza a utilizarla para “pensar” sobre el trabajo. Es aquí donde se activan los niveles 3 y 4 de madurez de una estrategia AI Ready y donde emerge el concepto de empresa autónoma.