Vodafone Lab Café: ¿Está tu empresa altamente ciberprotegida? Claves de la Ciberseguridad Nacional
El pasado 9 de octubre de 2025 se celebró la primera edición del Vodafone Lab Café, un nuevo espacio de conocimiento y divulgación de Vodafone Business. El evento abordó el desafío global de la ciberseguridad bajo el título “¿Está tu empresa altamente ciberprotegida?” y contó con la participación de importantes especialistas en ciberseguridad. Si no lo viste en directo, aquí te contamos lo más destacado.
Conducido por Carlos Becker (Director de Marketing y Desarrollo de Negocio en Vodafone Business), el encuentro reunió a voces clave de la ciberseguridad pública y privada de España, generando una conversación intensa —de ahí el concepto de Lab Café que, como explicó Becker, trata de despertar el interés, no solo divulgar e informar— y derivó en una demostración práctica sobre las amenazas digitales que acechan a empresas y administraciones.
En ese paso de la teoría a la práctica, pudimos asistir a una demostración forense móvil en vivo por parte de Iván Portillo (especialista en Ciberseguridad de Vodafone Business), que enseñó cómo herramientas proactivas pueden detectar spyware avanzado como Pegasus en dispositivos de alta dirección, subrayando la urgencia de la prevención. Tanto el debate como la demostración la puedes volver a ver en este vídeo, pero mientras, te invitamos a leer las principales conclusiones.
Nunca confiar, siempre comprobar
A lo largo de la sesión, los especialistas fueron repasando un conjunto de temas interconectados que definen el panorama de amenazas actual y - futuro, siempre con la premisa de que el mayor error es quedarse esperando a que suceda algo. La mejor estrategia es la de Zero Trust, o “confianza cero”, tratando de adelantarse al incidente para, si no es posible evitarlo, reducir su impacto.
En este sentido, los especialistas explicaron el cambio de paradigma de reactivo a proactivo. Se analizó la necesidad de abandonar los sistemas de defensa clásicos (reactivos) para implementar modelos proactivos y adaptativos, debido a la rapidez con la que se producen los ataques actuales. Como destacó el coronel José Fco. García Gil (CESTIG, Ministerio de Defensa): “Hay que buscar esa proactividad en la defensa y no esa reactividad a la que estábamos acostumbrados antes de la aparición de todas estas tecnologías emergentes.”
Entre los riesgos más inmediatos, todos destacaron la amenaza a la cadena de suministro, especialmente en las pymes, como el eslabón más débil y el principal vector de entrada para los ataques dirigidos, con ejemplos de incidentes recientes en grandes corporaciones. Es importante dejar clara esta necesidad a la hora de preguntarse por las inversiones necesarias en ciberseguridad ya que hablamos del futuro de un negocio. Como quiso dejar claro Roberto Lara (Director de Ciberseguridad en Vodafone Business), “ya no estamos hablando del ROI, del retorno de la inversión por invertir en ciberseguridad. Yo creo que las empresas ya creen en la continuidad del negocio y que la ciberseguridad es continuidad del negocio.”
Como no podía ser menos por su indudable actualidad, otro de los temas abordados fue el impacto de la inteligencia artificial (IA) y cómo se utiliza en la nueva guerra híbrida, que fusiona los entornos físico y digital. Se debatió sobre el uso de la IA por parte de los atacantes (fraude del CEO, deepfakes) y de los defensores, y se llegó a la conclusión de que la única forma de combatir la IA maliciosa es mediante una IA defensiva. En palabras del coronel José Fco. García Gil: “O ponemos una inteligencia artificial delante o seremos literalmente barridos y desbordados.”
Otra de las cuestiones que se pusieron sobre la mesa fue el impacto de NIS 2 y la regulación, como un factor que obligará a las empresas a madurar sus procesos. Se destacó que la ciberseguridad debe abordarse por diseño y por defecto, y no como una imposición. Para Patricia Alonso (INCIBE), es necesario contar con “ese plan de acción, pero que no sea un papel que tengamos en el armario, sino que también esté entrenado.”
Formarse desde el miedo a lo desconocido
En el momento de sacar conclusiones y proponer estrategias y hojas de ruta, quedó patente la importancia de tres factores combinados: formación, acción y miedo. Es decir, se abordó la concienciación argumentando que el miedo a lo desconocido debe transformarse en conocimiento de los riesgos y planes de acción concretos y entrenados para - aumentar la resiliencia. Patricia Alonso lo explicaba así: “Siempre tienes miedo a lo que no conoces. Lo ideal es conocer los riesgos, cuál puede ser la probabilidad de que te ocurra ese riesgo y cuál sería su impacto en tu organización.”
En cuanto a la formación, la sensación común de todos los invitados fue que la escasez de talento convierte la formación y retención de especialistas en ciberseguridad en un reto nacional crítico, dado que el sector privado y las empresas extranjeras compiten agresivamente por los profesionales. El coronel José Fco. García Gil hizo una comparación muy gráfica referida a su ámbito de la Defensa: “Tardamos más en formar a un especialista en ciberseguridad que a un piloto de Airbus”. En este sentido, se pusieron en valor los servicios externos de ciberseguridad con los que puede contar una empresa u organización más allá de su estructura interna, como es el caso del nuevo CREC (Centro de Resiliencia y Excelencia en Ciberseguridad de Vodafone Business), que, según Roberto Lara, “trata de democratizar la ciberseguridad para que llegue a todos los segmentos, a la empresa más pequeña, al ciudadano, a las administraciones públicas.”
Como conclusiones generales del encuentro, podríamos destacar que, si bien los expertos coincidieron en que España está en el camino correcto, subrayaron también que aún queda mucho por hacer, especialmente en lo que respecta a la protección de las pymes y a la formación y retención del talento especializado. También quedó claro que la ciberseguridad es, hoy, una inversión continua que equilibra tecnología, personas y procesos. Y que juntos siempre es más fácil estar protegidos, por lo que la colaboración entre ciudadanos, empresas y administraciones públicas es vital para hacer frente a una amenaza que es real y global.
La Directiva Europea de Transparencia Salarial obligará a las organizaciones a revisar sus políticas de compensación, reforzar sus mecanismos de control y dotar de mayor objetividad a sus procesos de selección y gestión del talento. Su incorporación al marco normativo español ampliará las obligaciones ya existentes en materia de igualdad retributiva y exigirá una mayor transparencia en la definición y comunicación de los salarios. Pero, más allá del cumplimiento legal, este nuevo escenario representa una oportunidad para fortalecer la confianza de los empleados, mejorar el clima laboral y reforzar la reputación corporativa.
La gestión de cobros sigue siendo uno de los grandes desafíos para las pymes españolas. Los retrasos en los pagos tensionan la liquidez, dificultan la planificación financiera y pueden convertir una empresa viable en un negocio con problemas de tesorería. Para afrontar esta situación, contar con un programa de facturación online permite automatizar procesos, reducir errores y tener mayor control sobre el ciclo de cobro.
La próxima gran revolución tecnológica ya está llamando a la puerta y ha dejado de ser una promesa de laboratorio para convertirse en uno de los principales vectores de competencia tecnológica, económica y geopolítica. En 2026, gobiernos y grandes corporaciones están acelerando sus inversiones en computación cuántica con el objetivo de liderar una tecnología que transformará sectores estratégicos durante las próximas décadas. España dispone de una oportunidad real para consolidarse como un referente europeo si logra convertir su capacidad científica en innovación empresarial y desarrollo industrial.
La integración de la inteligencia artificial generativa se está consolidando como un catalizador para mejorar la eficiencia y productividad de las empresas. Soluciones como Microsoft Copilot Chat permiten automatizar tareas repetitivas, agilizar la búsqueda y el análisis de información y facilitar la toma de decisiones en el día a día.
Su impacto es especialmente relevante en las pymes, donde los equipos suelen asumir múltiples funciones y el tiempo disponible es uno de los recursos más críticos. En este sentido, Copilot Chat ayuda a reducir la carga administrativa y permite que los profesionales se centren en tareas más importantes para la empresa.
Tras años de avances en automatización, analítica avanzada y asistentes conversacionales, las organizaciones más innovadoras están comenzando a adoptar un modelo mucho más ambicioso: la autonomía operativa impulsada por la IA agéntica. Esto significa que la inteligencia artificial está entrando en una nueva etapa que las empresas deberán valorar si quieren mantener su competitividad en los próximos años.
Esta evolución representa, otra vez, un cambio de paradigma. Si ya te habías adaptado a herramientas que automatizan tareas aisladas o responden preguntas de usuarios, debes entender que ese era solo el primer paso. Ahora estamos en el siguiente con la nueva generación de agentes inteligentes capaz de comprender objetivos, planificar acciones, interactuar con múltiples sistemas, tomar decisiones y completar procesos de principio a fin con una supervisión mínima. Es lo que llamamos autonomía operativa: la capacidad de apoyarse en agentes inteligentes para ejecutar procesos complejos de principio a fin, con una supervisión humana cada vez más estratégica.
Para las empresas, este nuevo cambio supone una oportunidad sin precedentes para incrementar la productividad, reducir costes operativos y acelerar la capacidad de respuesta en un entorno cada vez más competitivo. La IA agéntica transformará las operaciones empresariales, y lo que debes pensar desde ahora mismo es cuándo y con qué velocidad será adoptada por tu organización.
La conversación sobre inteligencia artificial ha evolucionado desde la automatización de tareas hacia una cuestión mucho más ambiciosa: ¿puede una empresa tomar decisiones operativas de forma autónoma?
La respuesta ya no pertenece al terreno de la teoría, pues las organizaciones más avanzadas están construyendo ya modelos capaces de analizar información, interpretar contextos complejos, ejecutar procesos y optimizar resultados prácticamente en tiempo real. Alcanzar este nivel de madurez no ocurre de forma espontánea, sino que es el resultado de una evolución estructurada.
En la primera entrega de esta serie, analizamos cómo una organización AI Ready debía comenzar por resolver el principal problema de cualquier estrategia de inteligencia artificial: la fragmentación de los datos. Sin una Plataforma Unificada capaz de consolidar información procedente de todos los sistemas corporativos, cualquier iniciativa de IA nace limitada.
En la segunda parte exploramos cómo la hiperautomatización, mediante tecnologías como RPA (Robotic Process Automation) e IDP (Intelligent Document Processing), permitía eliminar tareas repetitivas, acelerar procesos y liberar recursos humanos para actividades de mayor valor.
Ahora llegamos al siguiente nivel: La empresa ya dispone de datos conectados y ya ha aprendido a automatizar procesos. El siguiente paso consiste en dotar al negocio de la capacidad de interpretar, decidir y actuar.
En otras palabras, la organización deja de utilizar la tecnología únicamente para “hacer” trabajo y comienza a utilizarla para “pensar” sobre el trabajo. Es aquí donde se activan los niveles 3 y 4 de madurez de una estrategia AI Ready y donde emerge el concepto de empresa autónoma.